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"Aquellos que no sepan adaptarse no sobrevivirán"

Patxi Mutiloa asume las críticas pero rechaza cualquier responsabilidad ante la posible suspensión de la Vuelta al País Vasco por problemas de financiación, una cuestión relacionada con la aportación del Gobierno vasco, que ha menguado 150.000 euros en el último ejercicio

"Aquellos que no sepan adaptarse no sobrevivirán"Jose Mari MArtínez

Bilbao. A primera hora de la tarde del viernes, Patxi Mutiloa, director de Deportes del Gobierno vasco, está en su despacho de Lakua esperando la reacción. Así que cuando descuelga el teléfono, lo primero que responde es que no hace falta que le digan cuál es el motivo de la llamada. "Por supuesto que me lo imagino", dice. Se trata, claro, de la alarmante situación de la Vuelta al País Vasco, que necesita reunir 150.000 euros antes del miércoles para no suspender la carrera. Esa cantidad es la que le ha negado el Ejecutivo vasco, que este año solo aporta el 60% de los 360.000 euros que cuesta el Gran Premio de la carrera, una decisión que Mutiloa asegura que es definitiva.

La más que posible suspensión de la Vuelta al País Vasco ha caído como una bomba en el ciclismo vasco.

Para mí no es ninguna sorpresa. Este era un escenario que se podía dar.

¿Quiere decir que estaba previsto?

Quiero decir que es algo que se veía venir desde hace mucho tiempo. No es cosa de hace unos días. No estamos hablando de una cantidad de dinero, sino de un modelo de financiación. Ese es el verdadero problema. El que ha valido hasta ahora está obsoleto, gastado. Aquello se acabó. Ahora estamos en otra cosa y aquellos que no sean capaces de adaptarse no sobrevivirán. Es lo que hay. Hace dos años que veníamos avisándoles. Ahora es su responsabilidad.

Entonces, ¿el Gobierno vasco se desentiende?

¿Quién organiza la carrera?

Organizaciones Deportivas Euskadi.

Pues esa es una sociedad privada y, por tanto, la máxima responsable, la única, de la carrera. De hacerla o no hacerla y, también, de conseguir que sea sostenible.

¿El Gobierno vasco no se siente responsable de la carrera?

Nuestra función se limita a intentar ayudar en la medida de nuestras posibilidades.Echar la culpa a los demás de lo que uno no ha sabido hacer bien es lo más sencillo, pero nosotros no somos los responsables. Si lo fuésemos, a lo mejor tendríamos la potestad de hacer la carrera de otra manera, y se me ocurre que podríamos presentar un concurso público para organizarla. Insisto en que ellos son los responsables. Es su prueba.

Si habían detectado un problema que podía desembocar en esto, ¿por qué no buscaron una solución?

Cuando digo que había un problema, me refiero a que se trataba de un asunto de modelo de gestión. Si en una carrera ciclista participan equipos profesionales con ciclistas profesionales, ¿por qué la organización no es profesional? Deben serlo para asegurar la sostenibilidad y también la rentabilidad de su evento. Mientras eso no se entienda, que es lo que está ocurriendo, van a seguir pasando estas cosas.

¿Qué hay que entender?

Sobre todo, que no puede ser que todo se mueva con dinero público, ya sea del Gobierno vasco, de las diputaciones o de los ayuntamientos.

Hasta ahora no había habido problemas.

Ya, pero es que ahora la situación es distinta, de crisis para todos, y ese modelo ya no funciona. Está agotado. Eso quiere decir que hay que priorizar algunas cuestiones. ¿Podemos dar dinero a una carrera ciclista en lugar de elegir otras cuestiones sociales más importantes? Todas las instituciones nos hemos visto obligadas a priorizar. Se quiera ver o no, ese es el escenario. Y quizás ahora se pueda montar un escándalo mediático en torno a este asunto, pero te aseguro que en abril nadie se acordará de todo esto.

Por centrar el asunto: ¿ustedes, el Gobierno vasco, tenían un acuerdo con Organizaciones Deportivas Euskadi que no han cumplido o no van a cumplir?

Seré breve. Legítimamente, en 2009 los entonces organizadores de la Vuelta al País Vasco dijeron que no podían soportar el déficit que arrastraban y abandonaron. En ese contexto, se llegó a un acuerdo con el Gobierno vasco de entonces para patrocinar el Gran Premio de la carrera como método de financiación. El contrato era de 3+1, o sea, para los años 2009, 2010 y 2011 y una posible ampliación a 2012. En 2009 hubo cambio de gobierno. El nuevo Ejecutivo se topó con un contrato que especificaba la duración del acuerdo y la cantidad a aportar, 360.000 euros desde Política Lingüística.

Pues precisamente, 2012 es el año de la ampliación que ustedes no quieren cumplir.

A ver, Política Lingüística cumplió lo pactado durante los tres primeros años, pero el 30 mayo de 2011 comunicó a la organización que no le interesaba el posible año suplementario porque se estaba viendo obligado a hacer rebajas en su ámbito de actuación, el euskera, y necesitaba ese dinero para dedicarlo a su responsabilidad, que en ningún caso es organizar ni financiar carreras.

Su dirección, Deportes, sí contempla ese cometido.

Y por eso, viendo que la situación era tan delicada, nos comprometimos para poder dar este año una cantidad de dinero y liderar el Gran Premio para que los organizadores lo gestionasen y pudiesen lograr por otro lado algo que lo complementase.

Finalmente, ¿cuánto aportan?

En los presupuestos generales hay una partida de 200.000 euros destinada a la Vuelta al País Vasco.

¿Y el resto?

Ellos no han sido capaces, por la grave situación económica, de lograr un patrocinador que lo completase.

La organización también dice que ustedes se comprometieron a buscar algún patrocinador y que no han tenido noticias de ello.

Hicimos gestiones, pero no ha salido nada porque las circunstancias son horrorosas para todos. Nosotros no lo hemos conseguido, pero tampoco ellos, y la responsabilidad de la carrera es suya, no nuestra.

La Vuelta a España tampoco es suya y en 2011 sí hubo dinero público para financiar su regreso a Euskadi.

Pusimos 150.000 euros. ¿Sabes cuánto salió en total desde Cultura para la Vuelta al País Vasco? 420.000 euros, casi tres veces más de lo que hubo para la Vuelta a España. Y este año, para la Vuelta a España hay 0 euros y para la Vuelta al País Vasco, 200.000. En todas la reuniones, la condición sine qua non era que lo que se hiciera para la Vuelta no perjudicase en ningún caso a la Vuelta al País Vasco. Así ha sido.

200.000 euros son insuficientes.

Pero pueden ser 60.000 más a través de dos órdenes concurrentes que suelen salir de Participación y Organización. Así que estaríamos hablando de 260.000 euros.

Siguen sin solucionar el problema.

Ya, y ahora tengo que asumir el palo por todo esto, para eso estoy, pero no soy el responsable de que la prueba se suspenda o no. Hemos hecho un esfuerzo importante por mantenerla, pero llegamos hasta donde llegamos y lo que no podemos admitir es que los que son los responsables quieran echar la culpa a otros. No vamos a entrar en ese juego.

¿Ustedes se han plantado? ¿No van a hacer nada más?

No porque no tenemos recursos. ¿De dónde saco yo ahora 160.000 euros con la que está cayendo? Tenemos que atender muchas demandas y no tenemos dinero.

¿Cree que la Vuelta al País Vasco se va a suspender?

Si tuviese que hacer una apuesta, diría que no, este año no. No sé cómo saldrá adelante, pero tengo la impresión personal de que se puede celebrar.

¿Y si no se puede hacer?

Eso lo tienen que decidir los organizadores. Pero si no se hace, ¿quién me dice a mí que no sale una solución para hacer esta misma carrera con otro formato, de otra manera?

Que se suspenda una carrera como la Vuelta al País Vasco, con su tradición y prestigio, ¿no le parecería una catástrofe?

Evidentemente que no es bueno. A ese respecto no hay ninguna discusión. Pero sí creo que en estos dos años no ha habido mucho interés, por no decir ninguno, por cambiar el modelo de gestión. Y también digo que ha habido alternativas para ello.

¿Por qué no cuajaron?

Cuando tenga que hablar de ello, hablaré, pero, principalmente, porque no se ha querido, porque ellos no han querido. Cuando se estaba poniendo esa alternativa encima de la mesa se hacía porque se preveía que esto iba a pasar. Entonces no hubo ni medio intento de cambiar el modelo.

¿Por qué el único pagano de la grave situación económica es el ciclismo?

Es el reflejo de la situación de crisis que atravesamos y no solo afecta al ciclismo. Ningún deporte profesional tiene futuro si no se pone el concepto de rentabilidad como uno de los elementos prioritarios en la gestión. El mundo del deporte parece que vive en una burbuja, la burbuja del deporte profesional, que va a empezar a estallar, si es que no lo ha hecho ya. El de la Vuelta al País Vasco es un ejemplo, pero hay más y en otros deportes.

Si el dinero público no puede sostener el entramado deportivo profesional, tampoco el ciclismo, ¿qué propone?

Hace un par de años dije que si entendemos el ciclismo como un espectáculo, habría que pagar por ello. Todo el mundo se alarmó, pero fíjate que no andaba muy desencaminado cuando ahora, en los Juegos de Londres, se están planteando cobrar en algunos lugares. Se trata de aplicar la lógica: si esto cuesta dinero, habrá que mantenerlo, y lo tendrá que mantener el que disfruta de ello. Es un punto de partida, nada más, pero si no empezamos por ahí, el sistema se cae, que es lo que está pasando. Hace falta una severa reflexión autocrítica y, lo siento, pero el ciclismo, en estos últimos cuatro años, no la ha hecho. Se ha seguido haciendo lo mismo que hasta ahora. ¿Cuál es el problema? Que la situación han cambiado: no hay dinero, ni público ni privado. Al final, será la propia sociedad la que no va a permitir que el deporte profesional siga alimentándose de dinero público.