BILBAO. “El ciclismo es así”, diceÓscar Freire ante una derrota inesperadapor las formas, pues no fallóen el sprint el cántabro, que corre, oeso asegura, su última temporadacon el sueño de los Juegos Olímpicoo el cuarto Mundial en el horizonte.Lo que falló fue la calculadora delpelotón.No llegó a tiempo para atrapara los fugados, Javier RamírezAbeja, Luis Ángel Maté y WillRoutley -sí a Daniel Domínguez, fundido tras un esfuerzo descomunal-,que se resistieron y lograron culminarsu aventura por un margen estrechísimo,tres segundos. La pechadafue tremenda: 197 kilómetros en unade esas fugas que en ciclismo acabansiempre del mismo modo, olvidadas.No todas. “A veces”, razonaba Freire,“esto ocurre; y ellos son los justosvencedores”.

Dijo ellos el cántabro, pero en realidad,las flores se las llevó JavierRamírez Abeja, sevillano del Andalucíaque con tan buen pie ha iniciadola temporada. El de ayer es elquinto triunfo del conjunto andaluz,que rozó la desaparición tras la pasadatemporada, y el segundo de Abeja(una etapa en Chile), compañero yamigo de Alberto Contador en elLiberty Seguros y en el Astana quese quedó sin destino a finales de 2006.

Tras recalificarse en aficionados, en2008 le dio un dorsal el equipo de sutierra, donde celebró ayer, con 34años, suprimera victoria en Europa.Hoy la Vuelta a Andalucía mira alcielo. Finaliza en el Santuario deNuestra Señora de Araceli, de primera,en una jornada de 145 kilómetrosen la que también se suben elPuerto de Patas Cortas (2ª), el Puertodel Torcal (1ª) y el Alto de Benamejí(3ª) antes del asalto final al santuario.Por otro lado, El Tribunal NacionalAntidopaje del Comité Olímpico Italianoredujo de cuatro años a uno la sanción a Damiano Caruso, cómpliceen el intento de compra de sustanciasprohibidas cuando era aficionado.La condena es retroactiva yCaruso la cumplió del 10 de junio del2010 al 5 de octubre de 2011, por lo queya puede competir. >A. L.