bilbao. Al traspasarle los poderes de la empresa Euskaltel, entre otras muchas y, seguramente, más trascendentes responsabilidades, José Antonio Ardanza delegó en Alberto García Erauzkin, nuevo presidente del operador vasco de telefonía, la de decidir sobre el destino del equipo ciclista que patrocina desde el siglo pasado -una primera incursión en 1998 y un desembarco completo en 2000, cuando el conjunto de Madariaga cambio de piel, del rojo, verde y blanco al naranja corporativo- y cuya relación expira, de momento, esta próxima campaña que está a punto de comenzar. "¿Qué hay del futuro de Euskaltel -el equipo-?", le vinieron a preguntar ayer a Erauzkin, y el presidente de Euskaltel, huyendo de la precipitación, recordó que ese acuerdo siempre se ha renovado el verano anterior a la conclusión de su vigencia, y, siempre también, por un periodo de dos años. "Así que", dijo, "esa es mi intención para el verano".
Con tanta sutileza envolvió Erauzkin la frase que los más agoreros solo acertaron a descifrarla como el inicio de una reflexión sobre el futuro del patrocinio del equipo que desembocaría en una decisión, sí o no, en verano, mientras que los positivistas descodificaron la afirmación como la promesa de una continuidad necesaria para perpetuar el proyecto ciclista, el decano del World Tour.
La de la continuidad es la lectura más plausible. Sobre todo, porque el propio Erauzkin habló de la forma que desea darle al proyecto, que debe ser, en su opinión, "sostenible para el futuro". Y, también, porque el presidente de Euskaltel aseguró que se está trabajando en ese sentido.
"Nadie está más interesado en continuar que nosotros", afirmó Erauzkin. "Euskaltel-Euskadi ha sido un éxito para Euskaltel, para Euskadi y para la afición vasca. Este equipo le ha sacado chispas al presupuesto que ha tenido, lo que demuestra que no solo el dinero es importante para tener logros, sino que también hay que tener un equipo bien armado y un buen capitán, como lo ha tenido Euskaltel-Euskadi".
Miguel Madariaga, de nuevo mánager de la formación vasca tras la dimisión de Igor González de Galdeano, no alberga ninguna duda sobre la continuidad de Euskaltel como patrocinador del equipo. Tampoco de que su retirada supondría el hundimiento del proyecto. Y, tampoco, de que solo con su aportación -tres millones de euros- la asfixia sería irremediable. Seguiría haciendo falta el apoyo de las instituciones o que en su lugar entrara un segundo patrocinador que tanto Euskaltel como la Fundación Euskadi han buscado sin éxito durante las dos últimas temporadas.
De todas maneras, más que el futuro, Madariaga sigue apuntalando el presente del equipo y estima que en un plazo de un mes logrará el compromiso necesario para cerrar el presupuesto de 2012.