David Seco y Egoitz Murgoitio coincidieron en el barro, codo con codo sobre una bicicleta, dando pedales aquí y allá, en casa y en el extranjero. Se conocen bien, muy bien, "desde que Egoitz tenía 15 años, todavía era cadete", recuerda el de Busturia, que solo dedica elogios al abadiñotarra, que parece haber cogido su relevo como principal referente del ciclocross estatal una vez que este se bajó de la bicicleta hace poco menos de un año. Desde el retiro, pero siempre ligado a una disciplina que le dio todo y con la que mantiene estrechos lazos, pues ha montado una escuela de ciclocross, Seco analiza para DEIA el presente y el futuro de Murgoitio. Palabra de maestro.

La relación entre ambos ha traspasado lo puramente profesional, ha ido más allá. "Cuando le conocí me cayó en gracia y siempre he tenido un trato especial con él y con su familia", rememora Seco, que fue durante varios años la mano derecha de Murgoitio, a quien ayudó en distintas etapas, desde que era juvenil hasta que llegó a la categoría sub'23. Sus consejos han hecho llegar a buen puerto al abadiñotarra; el alumno ha aprendido del maestro.

"Apostar por quién va a ser tu sucesor no es fácil. Muchas veces es arriesgado, pero yo siempre he pensado que ese corredor sería Egoitz, incluso cuando haberse decantado por Javier Ruiz de Larrinaga hubiese sido lo más fácil", se sincera David, contento con la carrera que está teniendo el que fuera su pupilo; sabedor de que su apuesta por el de Abadiño fue la correcta.

Este año, sin lugar a dudas está siendo el más importante en la carrera profesional de Murgoitio. Una temporada en la que está imbatido a nivel estatal -ayer se proclamó campeón de la Copa de España- y además ha obtenido buenos resultados en las pruebas internacionales. Para ello, el cambio en la preparación ha sido importante, aunque para Seco el secreto está en el fondo, en la base: "Si no hay una buena formación, calidad y mucho trabajo es imposible andar a ese nivel, pero lo más importante viene de fondo, parte de una buena base".

Además de la preparación, los objetivos del de Abadiño también son distintos, pues su intención es la de finalizar entre los 15 primeros en la Copa del Mundo, un objetivo complicado que, para David solo se consigue "corriendo fuera, aunque siendo consciente de que estar demasiado tiempo compitiendo en el extranjero muchas veces es contraproducente".

Escuchar al maestro, al excorredor de Busturia, ha ayudado mucho a Murgoitio y en el futuro, sus consejos, seguro que también le serán de gran valor. "Ya ha hecho lo más complicado para mí, que es llegar arriba. Ahora es más sencillo, con motivación y, estoy seguro que no le faltará, podrá seguir dominando como hasta ahora a nivel estatal y asomar aún más la cabeza en las carreras internacionales".

comparación entre ambos Las comparaciones, siempre odiosas y a menudo molestas, no parecen importar a David Seco. "En muchos aspectos es similar a mí. Es fino, con mucha fuerza y muy explosivo", desgrana el de Busturia, a pesar de que señala que "tiene algunas carencias a nivel técnico-táctico, pero las va puliendo y eso le hará mejorar todavía más". "Ha de ser consciente de que para aspirar a cotas mayores en las pruebas internacionales no tiene que acomodarse en las citas de casa", analiza David Seco desde la veteranía. Palabra de maestro bien recogida por el alumno: Egoitz Murgoitio.