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Rescate foral del ciclocross de Igorre

La Diputación de Bizkaia se moviliza para lograr que un entramado de empresas relacionadas con el sector de los residuos garantice la celebración de la prueba

Rescate foral del ciclocross de IgorreFoto: Juan Lazkano

bilbao. Como no son buenos tiempos para los asuntos que tienen que ver con la manutención económica de cualquier criatura, indistintamente cultural, deportiva o social, las llamadas de auxilio se han convertido en el pan nuestro de cada día. Este teléfono sonó un sábado por la mañana, quizás este último o el anterior, no importa demasiado el momento, sino la urgencia. Era una voz de alarma. Y vino a alertar de que Igorre, su prueba de la Copa del Mundo de ciclocross, se moría de inanición. Que no había pasta, pero no de la que toman los ciclistas, sino de la otra, euros, dinerito, que es lo que escasea en todas las casas. También, más que en ninguna, en las públicas. De ahí los recortes. De ahí los tijeretazos del Gobierno vasco. De ahí la voz angustiada al otro lado del teléfono, pues la Dirección de Deportes le había anunciado una rebaja enorme, "un porcentaje grandísimo", que dejaba la prueba al borde del abismo. Sin recursos para sacar el evento adelante. Aún peor. Sin tiempo, un mes escaso, para pegar un volantazo y comunicar a la UCI su renuncia a organizar la carrera.

Ese era el paisaje que describió la voz: no había modo de sacar la carrera adelante con ese dinero, pero tampoco para echarse atrás, pues la renuncia era aún más cara. Costaba los 12.000 euros depositados en la UCI con anterioridad y una sanción durísima que superaba el propio coste de la prueba.

La llamada de auxilio corrió por la Diputación de Bizkaia, que, con urgencia -el plazo para reaccionar era de 24 horas-, movilizó al entramado de empresas vizcainas relacionadas con el mundo de los residuos. Con su aportación, según fuentes de Diputación que prefieren mantenerse en el anonimato por tratarse de una labor desinteresada, se llenó parte del hueco que dejó vacío el Gobierno vasco y se rescató la prueba.

"Es cierto que hemos estado en una situación crítica", reconoce Juan Mari Zurinaga, presidente de Arratiako Ziklista Elkartea; "y también lo es que gracias a esta gente hemos podido salir adelante". Al rescate le acompañan las viejas recetas de la abuela: la añorada rifa y el apoyo popular. "Todos los establecimientos del pueblo han cogido dos o más tacos". También hay medidas de contención, "una reducción de los gastos que, de todas maneras, no afectan en ningún caso a la calidad de la prueba".

¿Última Copa del mundo? Pese a la estrechez económica, sigue siendo Igorre, prueba que patrocina DEIA, una de las citas más importantes del calendario mundial de ciclocross. El prestigio lo avala su pertenencia, desde hace ya seis años, a la Copa del Mundo, que aglutina a las que, tras el Mundial, son las ocho mejores pruebas de la temporada. "Nuestro presupuesto, de todas maneras, es el más bajo de todos. Somos los más pobres de la Copa del Mundo, pero los corredores siempre han hablado bien de la organización y del público vasco. Sería una pena que la Copa del Mundo se fuese de aquí", dice Zurinaga. Ahora, después de seis años consecutivos, los organizadores se plantean no volver a solicitar a la UCI ser una de las ocho sedes de la Copa del Mundo en 2012.