Fin de curso con fiesta
Euskaltel-Euskadi cierra la temporada con un baño de multitudes en Derio
derio
la novena edición de la Fiesta de la Bicicleta contó con la participación de cerca de 2.000 personas que decidieron acercarse hasta el antiguo seminario de Derio para no perderse una cita en la que no hubo tiempo para el aburrimiento y que sirvió para poner el punto y final a la temporada del equipo Euskaltel-Euskadi.
Los más pequeños, los grandes protagonistas de la mañana, tuvieron la oportunidad de charlar, fotografiarse e incluso pedalear durante una marcha de cuatro kilómetros de recorrido con algunos de sus ídolos. Samuel Sánchez, Igor Antón, Mikel Nieve y buena parte del equipo naranja, más el Orbea y el Naturgas Energía fueron los encargados de encender las más tiernas de las sonrisas entre los peques y de ayudar a que la fiesta no decayera en ningún instante.
Todos ellos pusieron su granito de arena en una cita que, a pesar de estar programada para las 10.00 horas, echó a andar varios minutos antes. Cuando los primeros asistentes, aprovechando la soleada mañana y deseosos de participar en las dos actividades programadas para el evento, fueron acercándose hasta el lugar habilitado para las inscripciones con el único objetivo de recoger sus dorsales -así lo hicieron 1.570 personas, niños y niñas en su mayoría- y tomar parte en la primera prueba de la mañana: un improvisado circuito compuesto por pivotes y rampas que sirvió para dar el pistoletazo de salida a una fiesta que continuó con la actuación de José, Jon y Pablo. Tres expertos en trial que, en el acto previo a la aparición de los ciclistas de Euskaltel, y por ende, al momento más esperado por los asistentes, deleitaron a los aficionados con malabares de todo tipo.
homenajes y marcha Pocos minutos después llegó el momento de los premios y reconocimientos. Y el primero de ellos no pudo ser más emotivo. Aprovechando la enorme afluencia de público -superior al de años anteriores-, el primer homenaje fue para la asociación Gure Semeak por su apoyo a los niños y niñas con enfermedades poco comunes de Derio. Un rendido homenaje que tuvo su punto álgido cuando Aimar, un niño de nueve años de edad que debido a una enfermedad de nacimiento necesita una silla de ruedas para poder desplazarse, subió al escenario para recibir una placa conmemorativa en manos del ciclista de Euskaltel Samuel Sánchez. "Me ha hecho mucha ilusión, porque además, Samu me gusta mucho", comentó Aimar, todavía sensiblemente emocionado y acompañado por su madre y cinco amigos.
Arriba, en el escenario, Igor Antón -ganador de la etapa de la última edición de la Vuelta con final en Bilbao-, Mikel Nieve y el propio Samuel Sánchez también tuvieron la oportunidad de disfrutar de sus premios instantes antes de rodar por el parque tecnológico de Zamudio, lugar por el que transcurrió la marcha de cuatro kilómetros en la que afición y ciclistas de Euskaltel se fundieron en un solo ente para dar el broche final a la novena edición de la Fiesta de la Bicicleta.
"He estado aquí en todos mis años como profesional y el ambiente siempre es excepcional", señaló Samuel Sánchez, quien añadió que "lo más bonito es poder disfrutar de la compañía de los más pequeños". Miguel Madariaga, por su parte, también quiso destacar, micrófono en mano, la gran afluencia de seguidores a la cita de ayer. "Es increíble la acogida que está teniendo este evento en el día de hoy -por ayer-. Para nosotros, esto es lo más importante", señaló el presidente de la Fundación Ciclista Euskadi en referencia al incondicional apoyo de unos aficionados que rindieron así su particular homenaje a un equipo que, con sus victorias de etapa en las tres grandes vueltas -Giro, Tour y Vuelta-, cerró ayer una temporada para el recuerdo.