Un Tour a la medida de Evans y Contador
bilbao. Casi cien kilómetros de lucha individual contra el reloj, distribuidos en tres jornadas, dejan entrever que la organización del Tour de Francia pretende prorrogar el sorprendente triunfo que el australiano Cadel Evans firmó el año pasado. El propio líder del BMC así lo reconoció ayer tras la presentación del recorrido de una ronda que adelanta las fechas de su celebración -entre el 30 de junio y el 22 de julio de Londres-, para no coincidir con los Juegos Olímpicos de Londres que darán comienzo cinco días después de que el pelotón cruce la línea de meta en los Campos Elíseos parisinos.
Junto al australiano, el gran beneficiado para postularse a subir a lo más alto del podio en París es el madrileño Alberto Contador. El triple ganador de la ronda gala en 2007, 2009 y 2010 tratará de aprovechar la combinación de montaña y contrarrelojes para imponer su condición de hombre más completo del pelotón y colocarse como el único ciclista con cuatro triunfos.
El banderazo de salida de la próxima edición de la Grand Bouclé tendrá lugar en la localidad belga de Lieja, donde los corredores deberán afrontar un prólogo de 6,1 kilómetros. Esto será el preludio a veinte etapas, en las que solo habrá dos finales en alto y otras dos jornadas de cronometradas de 38 y 52 kilómetros, esta última en la jornada previa al paseo por la capital francesa, en un calco de lo que sucedió el pasado julio en Grenoble, cuando Evans arrebató el maillot amarillo a Andy Schleck y se convirtió en el primer corredor del hemisferio Sur en anotarse la victoria final en la primera gran ronda por etapas del mundo.
La primera llegada en alto tendrá lugar en la úndécima etapa en la cima alpina de La Toussuire, después de que los corredores superan las cimas de La Madeleine, la Croix de Fer y Mollard. Los escaladores dirán adiós a sus opciones de victoria parcial en la despedida de los Pirineos, con el final de etapa en Peyragudes. Antes los aficionados vascos tendrán la oportunidad de desplegar toda la marea naranja en la décimo sexta etapa, que tendrá lugar el 18 de julio entre Pau y Bagneres de Luchon. Entre la salida y la llegada los corredores deberán hacer frente a El Círculo de la Muerte, con las sucesivas ascensiones al Aubisque, Tourmalet, Aspin y Peyresourde.
"más candidatos" Christian Prudhomme, el director del Tour de Francia, aseguró que el diseño de la próxima edición de la ronda gala busca "aumentar el abanico de candidatos" al triunfo final. "En todas las etapas puede pasar algo. Hemos dispuesto una sucesión de puertos algo alejados de la meta, pero que pueden servir de rampas de lanzamiento para ataques largos, como los que este año protagonizaron Alberto Contador y Andy Schleck", prosiguió el ejecutivo galo.
Tras la contrarreloj inicial, la ronda gala rendirá homenaje a Philippe Gilbert, con la llegada a Seraing, localidad natal del fenómeno belga, donde tratará de hacerse con el maillot amarillo.
En la primera semana, la organización ha dispuesto también una jornada en la que el pelotón deberá hacer frente a diferentes tramos del pavés de la París-Roubaix.
De entre estas jornadas que se suponen de transición, pero que pueden deparar sorpresas para los favoritos, Prudhomme destacó la que tiene fijada su llegada en La Planche des Belles Filles, un puerto del que desveló que "tiene porcentajes extraordinarios" en sus seis kilómetros de subida, con una pendiente media del 8,5%. El máximo responsable de la Grande Bouclé aseguró que la carrera francesa "nunca había afrontado porcentajes tan extremos como los que propone este ascenso", y que aspira a convertirse en próximas ediciones en el Angliru francés.
El director del Tour también advirtió que "los ciclistas que no hagan un reconocimiento de las etapas" que transcurran por el macizo de los Vosgos y el Jura "se pueden arrepentir".
Barcelona, salida en 2014 Por otro lado, los organizadores del Tour de Francia están a la espera de reunirse con el nuevo ejecutivo municipal de Barcelona para tratar la candidatura de la Ciudad Condal a acoger la salida de la ronda francesa en 2014, según indicó el director de la prueba, Christian Prudhomme. La capital catalana era la favorita para dar el banderazo de salida al Tour'13.
"El contacto no está roto, pero estamos esperando a reunirnos con ellos", señaló el responsable de la prueba, que mostró su deseo de que el encuentro se produzca "pronto". Los organizadores no olvidan la "excelente" acogida que Barcelona reservó al Tour de Francia en 2009, cuando la ronda gala acabó una de sus etapas en la Ciudad Condal.