El ciclismo vasco pierde rueda
Ningún ciclista vasco ganará esta campaña alguno de los tres torneos aficionados
bilbao. La Vuelta a España rodó hace una semana por Euskadi, ¡cómo olvidarlo!, dejando una estela de orgullo tras la demostración, ¡cómo negarlo!, de lo fuertemente enraizado que está el deporte de la bicicleta en el pueblo vasco. Dicen los más resueltos que lo que ocurrió en Bilbao, el éxtasis de Antón en El Vivero, traerá consigo la antonitis, que viene a ser como la loroñitis, la marinitis, la gorospitis, la indurainitis, olanitis, belokitis, mayitis, laisekitis y demás enfermedades pretéritas que eran virus que se colaban por la retina de los chavales y les invadían. Los efectos eran inmediatos: al día siguiente cogían la bicicleta y se iban a apuntar a un club. Querían ser ciclistas. Dicen los más escépticos al respecto, ateos de todo, que ojalá que ocurra eso que presagian los positivistas, los de la botella medio llena. Y rezan. Ellos la ven medio vacía.
No se inventan nada. Les preocupan las señales.
Ayer se disputó en Bergara la última prueba del Lehendakari Txapelketa con la victoria, una más, y van cincuentaypico esta temporada, de un Caja Rural, Francisco García, que decoró de esa manera el triunfo en la general del torneo de Karol Domagalski, el terrible polaco que ha domado el año con piernas de hierro. No es la primera vez que un ciclista vasco no gana la competición destinada ahora a los ciclistas sub'23, pues ya en 2007, Raúl Santamarta, o en 2006, Fabricio Ferrari -entonces bajo el nombre de Torneo Sub'23-, fueron tan jóvenes y regulares como lo es ahora Domagalski. Ocurre que en el ciclismo vasco, tan tradicional en el cuidado de su cantera, prolífica siempre, esplendorosa, nunca había sucedido que ninguno de los ciclistas de casa ganase alguno de los tres torneos aficionados en juego durante la temporada. Ocurrirá este año: Domagalski ha ganado el Lehendakari como Fernando Grijalba, burgalés del Naturgas Energía, ganó el Torneo Apertura y el argentino Montenegro ganará el Euskaldun que cierra la persiana a la temporada esta misma semana.
La brecha es más dolorosa que eso. De las 24 carreras del Lehendakari solo siete tuvieron un ganador vasco: Fraile (2), Orbe, Sergio Ruiz, Markel Antón, Mikel Elorza y Aitor González. En las 26 disputadas hasta el momento en el Euskaldun solo mojaron, muy al principio, Leanizbarrutia y Artola. Y en las tres pruebas del Torneo Apertura ningún ciclista vasco pudo levantar los brazos.
Los que se siguen plantando cada fin de semana en la cuneta reflexionan sobre el asunto y concluyen que en el fondo del océano del ciclismo vasco sigue habiendo grandes perlas. Citan a Omar Fraile y Haritz Orbe, los dos mejores del año, que disputaron hace unas semanas el Tour del Porvenir. Lo que falta, sin embargo, abundan, es clase media. No hay grueso del pelotón que provoque la ecuación que relaciona directamente la cantidad con la calidad. Cuanto más de lo uno, más de lo otro.
"Y cada vez habrá menos pelotón", dice David Etxebarria, que corrió en los años de los pelotones frondosos, aquellos 90, y describe ahora desde el coche del Coplad de Sopelana la trayectoria descendente del ciclismo vasco, que, asfixiado, pierde rueda. "Y si cada vez hay menos corredores, ¿cómo se van a nutrir los equipos?", se pregunta Etxebarria. "No es culpa de nadie. Solo de la vida. Ser ciclista es complicado en estos tiempos. Hay que sufrir mucho. ¿Qué se puede hacer? Seguir buscando la tecla que cambie esto".
Hoy arranca el Mundial Más señales preocupantes. Hoy arrancan en Copenhague los Mundiales de ciclismo en los que no habrá ningún juvenil vasco y solo un sub'23, el rápido gasteiztarra del Orbea Jon Aberasturi. "Pero eso no quiere decir que la cantera vasca esté agotada", dice José Luis de Santos, seleccionador estatal. "Fraile y Orbe son dos ejemplos de que sigue habiendo calidad. Y Grijalba, Barbero o Simón, la prueba de que los mejores ciclistas estatales siguen emigrando a Euskadi para correr en sus equipos. Eso ha pasado siempre". Desde los tiempos de Kaiku hasta los de, ahora, Seguros Bilbao. "Lo que pasa es que el gran dominador es el Caja Rural, que es un referente a nivel estatal y tiene corredores de todos lados. Nadie ha podido competir contra ellos este año", traza David.
Las féminas vascas sí mantienen su jerarquía histórica en todas las categorías a nivel estatal y hoy Irene Usabiaga, novena en el Europeo, disputa el Mundial de crono junior.