bilbao. "La renovación nos la tendremos que ganar", dijo Eusebio Unzue hace unos días, cuando exhaló como un suspiro liberador, otro culebrón del agitado verano ciclista, "las cosas a ese nivel caminan muy lento", que Movistar, Telefónica, vamos, regresaría al ciclismo en el que desembarcó a principios de siglo para asumir la herencia del Reynolds de Perico, el Banesto de Indurain y, finalmente, el Caisse d"Epargne de Valverde. Al murciano le espera Unzue para 2012, cuando acabe su sanción, "le tendremos de nuevo", pero antes debe sobrevivir a la próxima temporada sin un dorsal ilustre, sin un campeón de la talla de Contador, "al que llegué tarde, pues ya se había comprometido con Riis", o Menchov, "una pena, pero al final se ha decido por el Geox". También tocó la puerta de Beñat Intxausti, pieza codiciada, cuando supo que el zornotzarra no seguiría en Euskaltel-Euskadi, "y ahí también llegué con retraso porque ya se me habían adelantado". Así que el navarro, lejos de una actitud resignada, suda en agosto para mantener, al menos, la esencia del bloque de esta temporada, un buen equipo, dice, compensado, con buenos ciclistas con margen de progresión, que le recuerda al Reynolds de sus orígenes, a aquella muchachada valerosa.
"Es un buen grupo", dice Unzue y su voz no disfraza lamentos impuros ni obsesiones inalcanzables que corroen, pese a ser consciente de que le falta un ciclista con pedigrí -¡ay Alejandro! ¡ay Alberto!-. O, más bien, le faltaría si finalmente se marchase Luis León Sánchez, que dicen que hace tiempo que lo tiene hecho con Rabobank, aunque Unzue le insiste para que no vuele y él, simplemente, no opina, reclama tregua hasta después del Mundial y asegura que ha pedido a todos sus pretendientes, Movistar entre ellos, que le aguarden hasta entonces. "El que quiera, que espere", dice.
Con el murciano en un limbo y José Joaquín Rojas, su paisano, más cerca que lejos del Garmin-Transitions, donde se espera que ejerza de eficaz lanzador de Tyler Farrar, que le desea con locura, Unzue se ha apresurado a firmar, de momento, a once ciclistas, entre los que se encuentra David Arroyo, el Arroyito triunfante del Giro, y Kiriyenka, Rubén Plaza, Iván Gutiérrez, Ángel Madrazo, Rui Costa, Mauricio Soler, Rigoberto Urán, Pablo Lastras y Marzio Bruseghin. El núcleo duro de esta temporada. También Imanol Erviti ha sellado su compromiso para el próximo ejercicio, fiel a Unzue, como decía Igor González de Galdeano, manager de Euskaltel-Euskadi, que sería el navarro cuando se le preguntaba al alavés por la posibilidad de que el ciclista, valiosísimo corredor de equipo, domestique codiciado, reforzara la plantilla del conjunto naranja en 2011 -hubo contactos entre ellos, conversaciones, pero nunca una oferta firme-.
López, en la Vuelta Se borra Erviti de la agenda de Euskaltel, y también, si alguna vez lo estuvo, David López, el ciclista apetecido, pues el baracaldés sigue siendo un peón irrenunciable para Unzue. "Eusebio está contento con él y él quiere seguir con Eusebio", dicen fuentes cercanas al vizcaino, quien se encuentra inmerso en la preparación de la Vuelta y ayer mismo reconoció la corta y empinada cuesta de Peña Cabarga y hoy inspeccionará el inédito Coto-Bello. "La intención es la de seguir", concede lacónico Unzue, aunque aún no se han sentado a negociar las condiciones de la continuidad de López con el Movistar, algo que ocurrirá, presumiblemente, durante la próxima Vuelta.
Y durante la Vuelta, o, mejor, cuando ésta concluya, a las puertas ya del cierre de una nueva temporada, decidirá Txente García Acosta, 38 años, tropecientos Tours, si sigue dando pedales. "Si decide seguir", cuenta Unzue, "no tengo más remedio que hacerle un hueco en el equipo. ¿Qué voy a hacer? Si quiere seguir, lo hará con nosotros", explica jocoso el manager navarro, quien retoma el tono serio para decir que con Xabier Zandio, el cuarto vasco del equipo, "aún tiene que hablar". No está muy claro su futuro en el Movistar. Algo mejor lo tiene Fran Ventoso, el esprinter cántabro de 28 años que mantiene contactos, lo afirmó ayer su representante, Ángel Buenache, y lo confirmó Unzue, para retornar de su aventura italiana en el Carmiooro.