Bilbao. Naroa Agirre (Donostia, 15-V-1979), pese al caché que posee, no podrá estar en el Mundial indoor que se disputa en Qatar, por no conseguir la mínima necesaria.

Ocho títulos estatales son para alegrarse. ¿No es cierto?

La verdad que sí. Estoy contenta por conseguir la medalla de oro.

Es la más fuerte en el Estado, ¿se siente obligada a mantener el nivel?

El título es algo que casi estoy obligada a sacarlo. Yo tengo la mejor marca y, por lo tanto, no tendría que tener problemas para ganarlo. Este año ha sido malo en cuanto a marcas y, este octavo campeonato, sí que me ha hecho una pequeña ilusión. Asimismo, no me ha ganado nadie y he conseguido otro oro.

Aun habiéndose impuesto no va al Mundial. ¿Sensación agridulce?

Es agridulce porque no alcancé un puesto para Doha. Estoy solamente contenta porque no me ganó nadie y por el oro. El resto, la verdad, que ha sido bastante malo todo.

¿Problemas de preparación?

Yo vi las cosas desde un principio. Me metí en el círculo de no entrenar del todo bien y competir mal. Ahora cabe esperar que salga un poco de este bache, espero que con la llegada de la temporada al aire libre cambie un poco el chip y salgan las cosas mejor.

¿Era difícil conseguir la mínima?

A priori tenía ilusión por conseguir un puesto para los Mundiales en pista cubierta. Yo estaba bien y veía que si cuadraban las cosas en mi cabeza, podría saltar más.

A veces, las cosas no cuajan.

Cierto, cuando las cosas salen mal parece que todo está en contra de uno. No saltas lo que quieres y ves que estás lejos de tus marcas. Además, las becas las conseguimos en base a nuestros resultados. Entonces, todo va mal. Y si encima no tienes mínimas... se junta todo.

¿Cómo se presenta el futuro?

Para el futuro no veo todavía nada. Sé lo que hay. Por supuesto espero estar en el Europeo de Barcelona y estar bien. A día de hoy quiero empezar, de nuevo, a entrenar bien y comenzar las competiciones al aire libre para hacer las cosas mejor que en la pista cubierta.

¿Sueña con el Europeo?

Las posibilidades para Barcelona no dependen solamente de mí, así que... Lo cierto, es que dependemos mucho de la manera en la que lleguen los rivales. Se puede dar el caso de que haga saltos de 4,50 ó 4,60 y haya otras que hagan cinco centímetros más y no pases a la final. Aquí no dependes solamente de ti. Lo que quiero hacer es un buen trabajo e ir sumando poco a poco.