El nuevo Atrio Arriaga del Bellas Artes de Bilbao será de libre acceso tras su reapertura. Un lugar de encuentro del que locales y turistas podrán disfrutar habitualmente durante su tránsito por la ciudad. Este fue uno de los requisitos solicitados durante el concurso internacional que se celebró para elegir el proyecto de ampliación y reforma del edificio y en el que se alzó la propuesta Agravitas diseñada por el prestigioso arquitecto británico Norman Foster y el arquitecto vasco Luis María Uriarte.

Los responsables del museo lo tenían claro desde el principio: tenía que ser un museo abierto al público, a la ciudad. Y el atrio será la nueva tarjeta de presentación del reformado museo que abrirá sus puertas el 5 de octubre. Como ha destacado en la presentación Taba Rasti, senior partner y codirectora de la oficina de Foster + Partners, no solo es un “cruce de arquitecturas” sino también “un punto de encuentro entre el museo y la ciudad”, que se convertirá en “un gran salón abierto, acogedor, permeable, donde el museo se abre a Bilbao y Bilbao entra en el museo”.

Por eso, según ha avanzado el director del Museo Bellas Artes de Bilbao, el Atrio Arriaga “será de acceso libre” una vez la pinacoteca reabra sus puertas al público. “Las esculturas que van a estar presentes en las dos plazas de acceso van a ser el preámbulo para la visita de los ciudadanos al arte”, ha vaticinado Zugaza.

Además, Zugaza ha puesto en valor que los equipos de Foster y Uriarte hayan logrado “construir, entre los límites de los dos edificios, este espacio que permite destacar la singularidad de cada una de las partes del museo”.

En el interior, los visitantes va a poder disfrutar de un espacio espectacular, donde a 11 metros de altura, se van a encontrar una amplia cubierta formada por lamas blancas que se proyectan hacia la segunda estructura de pilares, situada en el parque de Doña Casilda. Esta gran superficie volada, de más de 2.500 metros cuadrados, incluye un óculo de 6 metros de diámetro que señala la presencia central de la obra que da nombre al atrio.