El veterano cantautor euskaldun Joseba Gotzon recupera la nostalgia de su clásico Loreak bidali nizkizun con el estreno de su nuevo videoclip, grabado, al igual que el disco que incluye esta nueva versión, con una orquesta sinfónica en Bolivia. El álbum en el que se incluye, titulado 40 Sinfonikoa, es una celebración de sus cuatro décadas de trayectoria. “Es una síntesis de mi carrera que ha supuesto un salto cualitativo”, según el músico vizcaino.
Loreak bidali nizkizun es, como muestra el nuevo videoclip, la crónica de un destierro, el que vivió Gotzon en su juventud, en 1986, cuando tuvo que abandonar su Portugalete natal en un tren para dirigirse al servicio militar obligatorio de antaño. Allí surgió la canción, en ese viaje ferrroviario entre el humo industrial de Portugalete y el eco de una mili obligatoria.
El cantautor vizcaino trenza un relato de flores enviadas al vacío y voces de radio que servían de trinchera emocional. “Es el regreso a una estación de poderes inciertos donde la nostalgia, lejos de ser un refugio, se convierte en la única verdad posible frente al paso del tiempo”, explica sobre una canción que el bardo euskaldun incluyó en su disco Botere zalantzakoak (De poderes inciertos), editado por Hilargi Records en 1987.
El cantautor de Portugalete, lejos de la pirotecnia de la actualidad, nos propone ahora un reencuentro visual con esta obra que nació entre el traqueteo de un tren y el dolor sordo de quien ve alejarse por la ventanilla su pueblo, su hogar y ese paisaje industrial donde la contaminación de la costa se confunde con la propia identidad.
Efeméride sinfónica
40 Sinfonikoa, el nuevo disco del cantautor vizcaino, fue grabado en Bolivia para conmemorar su cuatro décadas de carrera discográfica. “Supone un salto cualitativo en mi trayectoria”, explica Gotzon, que alterna en el álbum temas carismáticos de su recorrido artístico con otros inéditos compuestos en los últimos años.
El disco, el primero con acompañamiento sinfónico de su carrera, lo ha grabado junto a la Orquesta Sinfónica Chuquiago Marka de Bolivia, bajo la dirección del maestro Christian Asturizaga. El álbum reúne un total de nueve canciones y su objetivo es “plasmar una síntesis” de su carrera, recuperando canciones antiguas de sus discos más carismáticos en cuanto a temática e incluyendo cuatro canciones inéditas.
Los temas ya conocidos son Loreak bidali nizkizun (Lp Botere Zalantzakoak, 1987); Deserria, grabada en el Lp Kalapo (1991); una de las canciones más interpretadas en su trayectoria, Bihotza ezin da erosi, del disco Nortasuna (1999), que narra la historia de la Selección Vasca de fútbol de la Guerra Civil; Maitasun sonetoa (CD Fotopoemak, 2003), dedicado a Mario Ángel Marrodán, poeta universal portugalujo, y Urrundik, compuesta en 2021 y dedicada a la diáspora vasca.
Entre las canciones inéditas aparecen 21 razones (2020) y las compuestas en el año 2022: Siéntete admirable, basada en el texto escrito por Idoia Odriozola; Ezer ez da berdiña, con una letra reflexiva, o Sua, que narra los últimos recuerdos del autor con su mascota.
Los arreglos musicales del álbum, que se grabó entre el estudio Cantus de La Paz y en el Teatro Municipal Alberto Saavedra de la capital boliviana, recaen en diferentes directores y compositores de orquesta, como los gallegos Juan Durán y Carme Rodríguez; Diego Lurbe, director de la Orquesta Sinfónica Municipal de Olavarria (Argentina); Margarita Lorenzo de Reizabal; el vizcaino José Luis Canal; Mikel Gaztañaga o el propio director de la Orquesta Sinfónica Chuquiago Marka, Christian Asturizaga.