Contemplar un cuadro no es quedarse pasivamente ante él, la experiencia artística es subjetiva, multifacética y activamente construida por quien observa, no solo por quien crea. Hay tantas interpretaciones como espectadores. En 2020, con el confinamiento, el Bellas Artes de Bilbao comenzó el proyecto audiovisual Ikuspuntuak, una aproximación innovadora a sus obras a través de la interpretación de personas ajenas a la visión academicista, que desmontan los códigos habituales de contemplación del arte para fomentar la interpretación libre y subjetiva de su colección.

El proyecto culmina con la tercera y última temporada, Ikuspuntuak III. voices, que pone en relación obras de ocho mujeres artistas representadas en la colección del Bellas Artes, con diferentes colectivos ejemplo de la diversidad social. “Este proyecto, que ha derivado también en una exposición, abre también la manera de relacionarnos con las obras que exhibe, además visibiliza la mirada y el trabajo de mujeres que son artistas y conectan con la sociedad. El sistema vasco del arte también lo forman los públicos y no digo el público, digo los públicos, porque son diversos y cada colectivo, cada persona aporta una mirada propia y una capa diferente a lo que el artista nos ha querido ofrecer”, ha explicado Ibone Bengoetxea, vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, y presidenta del Patronato del Museo de Bellas Artes de Bilbao .

Junto a la vicelehendakari han participado en la presentación el director del Bellas Artes Miguel Zugaza, Tamara García Iglesias, cineasta y comisaria del proyecto; Mariví Antoñanzas, jefa del Departamento de Educación; y Koldo Bilbao, responsable de Cultura y Personas BBK.

Intercambio de emociones y opinions

La visión academicista ha prevalecido a menudo sobre otras formas de ver y comprender el arte. Con esta idea como punto de partida, el Departamento de Educación y Acción Cultural del Museo de Bellas Artes de Bilbao ha trabajado junto con la cineasta Tamara García Iglesias (Lasarte, Gipuzkoa, 1978) en esta innovadora propuesta. Según la propia Tamara García Iglesias, la experiencia ha demostrado que la comprensión del arte depende en gran medida del tiempo compartido y del diálogo entre las personas. Más que el conocimiento especializado, es ese intercambio de recuerdos, emociones y opiniones el que permite que las obras adquieran significado dentro de la experiencia colectiva.

En la primera edición de este proyecto audiovisual fueron los espectadores los que ofrecieron su mirada sobre las obras de arte que se exponían en el museo. La segunda edición se centró en la visión que tenían ocho artistas contemporáneas sobre la obra y la trayectoria de otras tantas artistas mujeres que las precedieron. Ahora son las voces de diferentes colectivos las que vierten sus múltiples opiniones, a las que se les ha invitado a contemplar una obra concreta de la colección del museo. Concretamente, el museo ha invitado a la Escuela Superior de Hostelería de Bilbao y a la Fundación Adsis a observar la obra El comedor de Mari Puri Herrero, que despliega un comedor lleno de mesas con mucha información, pero sin ningún alimento. “Igual es alguna empresa, igual están debatiendo una nueva ley...”, perciben algunos de los visitantes. “Yo lo primero que he pensando es que era un restaurante, pero no tienen cubiertos, parece que están esperando algo pero que no pasa...”, comenta otra de las participantes. “Todos son hombres, solo hay una mujer, para mí representa la fuerza de la mujer en la que entra en un lugar y no es bien recibida”, percibe otra.

La Asociación vasca de mineralogía y paleontología mantuvo una conversación sobre la escultura Sin titulo de Cristina Iglesias, que terminó debatiendo sobre lo que está vivo y lo que no. Sin embargo, el grupo alpino Aldatz gora centró el debate sobre si la obra refleja una figura que surge o si, por el contrario, se trata más de una figura que se esconde. 

La escuela de fotografía de Bilbao y la asociación cultural amigas de la costura de Sestao vieron con sus propios ojos la obra Tejer II de Dora Salazar, lo mismo que hacen las auxiliares de sala del museo y los alumnos y alumnas de la escuela de cine del País vasco con Butterflies, de Ana Laura Aláez.

Los profesionales de física y matemáticas y los becarios y becarias de la Fundación Gondra Barandiarán se plantearon el patrón que ha podido utilizar Elena Mendizabal para realizar sus figuras geométricas, mientras Mutis espacio y los profesionales de periodismo y comunicación se interrogaron sobre la información que contienen las revistas que forman parte de la escultura Régimen diurno de June Crespo.

Alumnos y alumnas de las Aulas de Experiencia de Bizkaia se adentran en la escultura de Elena Aitzkoa y por último la asociación de empresa de imagen personal de Bizkaia e integrantes de las bandas Moon Shakers, Gildas, Sonic Trash y Head Holes abordan la impresión digital Variation sur la meme de Itziar Okariz.

La exposición se puede ver en la planta 1 del Bellas Artes hasta el 19 de abril. Además, los videos de las tres temporadas se pueden ver en bilbaomuseoa.eus.