Nacho Vegas publica ‘Vidas semipreciosas’, disco que presentará en Bilbao
El disco, un alivio emocional, musical, político y antifascista, sonará en el Kafe Antzokia el día 15 de mayo
Todavía reciente la reedición mejorada en sonido y en triple vinilo verde oscuro de uno de sus discos clave, Cajas de música difíciles de parar (Limbo Starr), Nacho Vegas (Xixón. 1974) edita este viernes su nuevo trabajo, Vidas semipreciosas (Oso Polita. Last Tour), un alivio para el buen aficionado a la canción de autor contemporáneo, tan emocional como político y con referencias a Euskadi, versión de Laboa incluida. La gira de presentación, con una banda que incluye a dos músicos vascos, recalará el 15 de mayo en el Kafe Antzokia de Bilbao y las entradas siguen a la venta.
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El amor, la muerte, el dolor, una implicación política a lo Pepito Grillo que incomoda a algunos, los placeres cotidianos ante la belleza de las cosas buenas que nos brinda la vida, la ternura… Ese el paisaje por el que sigue moviéndose el compositor asturiano –pionero de la música alternativa estatal desde hace casi tres décadas desde que militara en Dinosaur Jr y Manta Ray– en su noveno álbum, Vidas semipreciosas, editado este viernes 23 de enero, casi cuatro años después de Mundos inmóviles derrumbándose,
Ultimado en dos tandas tras otros enclaustramientos de Vegas en la Asturias rural, alejado de Gijón para componer y pergeñar sus 14 canciones, el álbum reafirma el estatus singular del músico con un nuevo repertorio en el que vuelve a dejar espacio al idioma asturiano y que fluctúa entre lo íntimo y personal y lo colectivo y político. Sin salirse de su terreno, alternando letras irónicas y poéticas con sonidos entre la energía y la delicadeza.
La belleza de la imperfección
El leit motiv del disco se deja entrever desde su título, en el que se alude a la imperfección, el mestizaje y la impureza de lo común. “Estas canciones son como esas piedras: imperfectas, desiguales, pero de una belleza difícil de cuestionar”, según Vegas, que inicia el disco con Alivio, con nuevamente espacio para el spoken word y un inquietante arreglo de cuerda. En ella ya se percibe esa tensión entre luz y dolor, con un mantra de William Burroughs como hilo conductor: “quizás cualquier placer sea un alivio”.
El resto del disco fluctúa entre las raíces de lo popular en la folkie Fiu (hijo, en asturiano) con melodía prestada por el cantautor colombiano Pablus Gallinazo y en la que realiza un homenaje sentido a su madre, Cristina Vegas, la que “me dio la vida y luego me dejó vivirla; y para darle sentido me dio herramientas… por eso en esta familia somos de izquierdas”, canta; la canción melódica a lo Algueró y con letra a lo Moustaki de Mi pequeña bestia, que podría competir en el Festival de Benidorm o San Remo, o la emotiva y reflexiva pieza que titula el álbum.
Vegas, que pespunta con arreglos country Llueven moscas, reniega del término artista en un cancionero que juega a la provocación en Deslenguarte junto a Albert Pla y sus repetidos “caguendios”, pero se auotilda de “antifascista” –“rojos, progres, comunistas o internacionalistas, que nos llamen como quieran”, canta– a la vez puebla sus versos de palabras como justicia, revolución, libertad y abrazos en estos “tiempos de lobos y odio”, y enlaza los temas con interludios en los que se escuchan las voces de los represaliados del colectivo antifascista Los Seis de Zaragoza, de la política catalana Anna Gabriel y de Adur Ramírez, uno de los encausados en el caso de Altsasu.
Laboa y Euskadi
El disco del asturiano, que incluye las colaboraciones de Rodrigo Cuevas y L-R en Seis pardales y se cierra conL’acabose con una aproximación al duelo en asturiano y con un ritmo popular, ofrece también un guiño explícito a Euskadi en Les ales, relectura en bable del clásico Txoria txori de Laboa en la que, con el reverb de la guitarra y el euskera final, refuerza la voluntad del artista de dialogar con la tradición desde una sensibilidad contemporánea.
Como acostumbra
Vegas, la edición del disco se verá seguida con una serie de conciertos por el Estado y América Latina. La gira, arrancará el 30 de enero en Centru Cultural de Mieres, y al día siguiente el recital será en la Benéfica de L’Infiestu, centro de creación artística que ha dado una nueva vida a un antiguo teatro. Los conciertos, con una banda que cuenta con las guitarras de Joseba Irazoki y Miren Narbaiza, esta también a las voces, recalarán en Bilbao el 15 de mayo y hay fechas también para Donostia, Gasteiz e Iruñea, el 6 de febrero, el 16 de mayo y el 28 del mismo mes, respectivamente. Entradas en www.lasttour.org.