¿Qué pasaría si los humanos empezaran a comportarse como animales y los animales adoptaran actitudes humanas? A partir de esta premisa, la cinta Evolution, que se estrena en los cines el 6 de febrero, construye una aventura pensada para entretener al público infantil sin dejar de lanzar guiños y reflexiones que también conectan con los adultos.

El filme, producido en Bizkaia, está dirigido por Zayra Muñoz y Julio Soto y ha sido realizado en el estudio de animación The Thinklab de Bilbao. En su creación han intervenido más de 400 personas entre animadores, dibujantes, iluminadores, moldeadores, dobladores de voz...

La historia de Evolution comienza cuando una sustancia de origen extraterrestre entra en contacto con Zoe, una adolescente apasionada por la ciencia y los animales, y con sus exóticas mascotas. El resultado es tan sorprendente como caótico: el ADN de Zoe se mezcla con el de sus animales, provocando que ella empiece a desarrollar comportamientos y habilidades propias del mundo animal, mientras que sus mascotas comienzan a razonar, comunicarse y actuar como humanos.

Rodada en euskera, aunque se estrena doblada también al castellano, cuenta con un presupuesto de seis millones de euros y se ha beneficiado de los incentivos fiscales vizcainos. “Hace diez años estábamos en Los Ángeles buscando financiación para esta aventura, ha sido un viaje muy largo, pero está a punto de culminar cuando llegue a la gran pantalla”, explica el productor Eneko Gutiérrez. 

Más de tres años

Julio Soto lleva décadas recurriendo a mundos de fantasía y a criaturas de cuento para hablar a fondo de la realidad. Acumula más de 20 años de experiencia entre EE.UU. y España como director, guionista y productor. Ha sido el creador y director de numerosas producciones, desde películas de imagen real y documentales a anuncios, vídeos musicales y series de televisión. Su largometraje de animación Deep, estrenado en todo el mundo en 2017, se mantuvo en el Top 50 de Netflix durante dos años.

En esta ocasión, firma Evolution junto con Zayra Muñoz, con la que ha colaborado en otras dos películas. Un proceso de creación que les ha llevado más de tres años y para cuya banda sonora han contado también con la colaboración de la Orquesta Sinfónica de Bilbao (BOS) y con el músico Alfred Tapscott, que ha compuesto tres canciones inéditas.

“Tenemos una dificultad principal que es que no contamos con actores conocidos. Las películas de animación se enfrentan a unos retos diferentes a los del cine real, pero sigue habiendo un nicho muy importante a nivel de distribución. Las ventas internacionales que se hacen con una película de animación no se pueden alcanzar casi con ninguna película de imagen real. Tienen un universo muy internacional, pueden funcionar en cualquier país”, explican.

Cómo se producen los dibujos animados

En un encuentro con los medios de comunicación, el equipo de Evolution explica cómo se crea una película de animación. “Todos partimos de un guión, en esta ocasión queríamos saber qué ocurriría si los animales se humanizaran. Luego necesitamos saber cuánto va a durar la cinta. Entonces empezamos a construir voces y dibujos muy simples; los dibujantes tardan semanas hasta llegar a los acabados que queremos”, explican los directores.

El storyboard es una secuencia de imágenes que nos dice cómo va a ser contada la historia. Aquí se van definiendo los diferentes recursos cinematográficos: posición de la cámara, tomas, escenas, etc...

La siguiente fase es el animatic, “un vídeo que muestra la secuencia de imágenes y sonidos para ayudarnos a planear la animación. Podemos usar las imágenes que se crearon en el storyboard y los diálogos que fueron grabados en el paso anterior. El animatic nos va ayudar a decidir el tiempo de cada animación, el orden de las escenas y la función del sonido en la película final”.

A continuación, se combinan los escenarios con los personajes generados en la etapa de diseño y se crean la secuencias de imágenes que van a permitir simular movimiento.

Un proceso complicado y largo para crear una película que habla de cooperación, empatía y convivencia, todo ello envuelto en una trama llena de acción y situaciones inesperadas. “La gente se puede preguntar por qué merece la pena contar una película en animación: simplemente porque llega a mundos que la imagen real nunca te permitiría”, aseguran.

Inteligencia artificial

¿Y qué ocurrirá con la irrupción de la Inteligencia Artificial? El equipo de Evolution lo tiene muy claro: “A veces, el proceso de la animación no se valora y menos ahora con la IA. Hoy en día todos tenemos acceso a plataformas o aplicaciones donde metes una foto y la anima. Nosotros, cuando empezamos esta película, ni siquiera sabíamos lo que era la Inteligencia Artificial y hoy en día parece que es un camión que nos va a atropellar a todos. En el caso de la animación, es verdad que está revolucionando muchísimo estos procesos; nosotros no la hemos utilizado en esta película, pero sí es verdad que han pasado muchas cosas en estos últimos diez años. Igual la próxima película que realicemos será distinta, pero los procesos hasta ahora tienen una parte muy interesante, que es una toma de decisiones continúa porque todo hay que crearlo”.

Tras su paso por los cines llegará a la Berlinale y de ahí, su distribuirá por medio mundo. Aunque Evolution tenga un presupuesto 20 veces menor que la producción más barata de Pixar, “la percepción del público tiene que ser la misma. Nosotros optimizamos el proceso”.