El silencio de los cencerros en Ituren, Zubieta y Aurtitz: tristes en los no carnavales

Los 'joaldunak' apelan a la responsabilidad, "con pena"

01.02.2021 | 10:46
El ritual de colocación de los cencerros no será posible este año.

 Igor Babaze Baleztena, Josu Santesteban Grajirena y Gorka Fuentes Mugika se muestran unánimes al definir su sentimiento al no poder disfrutar de los carnavales este año, "una pena muy grande". Los tres rondan, por arriba o por abajo, la cuarentena, pero guardan fotografías vestidos de joaldun de cuando tenían cuatro años, "con pequeñas pulunpak". Desde entonces nunca han fallado en carnavales, bien como joaldun, bien como mozorro e incluso como hartzain. Como comenta Igor Babaze, "a mí me gustan los dos personajes y el mozorro es también muy importante en Zubieta". Cuestionado sobre cual de los dos prefiere, es claro y afirma que "joaldun el lunes, para ir a Ituren y mozorro el martes, en la plaza de Zubieta, para montar un poco de salsa".



Afirma que el carnaval es algo especial, "algo que hemos mamado desde pequeños, hay muchos expertos que los han estudiado, pero nadie sabe a ciencia cierta de donde procede, cuando empezó? Haberlo mantenido durante todos estos años también tiene su encanto". Este año no podrá celebrarlo, pero es algo que tienen asumido, "porque lo primero es la salud. Hay gente que ha enfermado, ha muerto, ha perdido su trabajo? eso es lo grave y en comparación, aquí podemos estar tranquilamente un año sin carnaval, ya vendrán otros años para juntarnos y pasarlo bien". Muchos zubietarras piden vacaciones para carnaval, pero este año Babaze irá a trabajar estos días. No descarta, sin embargo, que "en un momento u otro, aquí o allí, alguien saque un cencerro y se oiga su sonido, o alguno saque un mozorro, no creo que eso falte en Zubieta, pero no habrá comidas. Si no viene gente de fuera, no hay problema".

Para Josu Santesteban, salir como joaldun también es "un sentimiento muy profundo, algo que hemos hecho desde pequeños, mi padre también los toca y es algo que nos llena". Hasta este, nunca ha conocido un año sin carnaval, "este año toca así y a ver si se soluciona cuanto antes. Es una pena, pero sería imposible controlar todo el jaleo que se monta al mediodía, la aglomeración de gente, y demás? No había otra salida que suspender los carnavales". También echará en falta las comilonas, desayuno, comida y cena en el estalpe, "que en carnavales es nuestra casa, es como una familia grande, es un ambiente muy especial. En casa miro los cencerros colgando (zilintzan) de la pared y me entra una txirrinta grande, de poder escuchar su sonido de nuevo. El año pasado nos libramos por poco y los aprovechamos bien, este año no puede ser y el año que viene haremos el doble".

Gorka Fuentes replica que será difícil hacer el doble, "por que siempre los vivimos a tope". Acude vestido de hartzain, el personaje que cuida del oso. "Normalmente salgo como joaldun, pero un par de años que estuve con dolor en la cintura salí como hartzain". Aunque sabía desde hace un par de meses que este año no habría carnaval y lo tenía asumido, "conforme se han acercado las fechas, la pena ha ido creciendo". El Carnaval en Zubieta es la fiesta de la improvisación, "y hasta poco antes de salir, pocos saben si saldrán como joaldun, como mozorro? Nadie lo sabe con antelación", señala Fuentes. Y este año, aunque no haya carnavales, pasa mas de lo mismo. "En principio, podemos salir a la calle con nuestra mascarilla, y probablemente alguno salga con un cencerro a hacer un poco de ruido, o con ropa vieja a dar una vuelta por el pueblo y hacer un guiño al carnaval. Seguro que en Zubieta es más fácil guardar las distancias que en el Corte Inglés", afirma.

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