DONOSTIA - Ayer abría sus puertas la Feria Internacional de Arte Contemporáneo DonostiArtean, que afronta su primera edición con la pretensión de “promocionar y difundir el Arte Contemporáneo nacional e internacional” y con la idea de convertirse en un referente dentro del circuito de ferias internacionales. Según sus organizadores -la coordinadora general del proyecto es Marta Scarpellini-, se trata de una feria de arte “nueva e independiente, cercana y dinámica”, lugar de encuentro e intercambio donde el coleccionista experto y el más novel van a encontrar valores seguros y propuestas emergentes, con la calidad como denominador común. La cita, a la que concurren más de 300 creadores y 34 galerías de todo el Estado, se prolongará hasta el lunes.
Horas antes de que diese comienzo la inaguración de DonostiArtean, los galeristas y organizadores del evento daban los últimos retoques a sus expositores. En los más de 5.000 metros cuadrados proporcionados a la feria por el Kursaal no cabían más creaciones: las paredes vestían cuadros coloridos y las esculturas dividían las casetas de los diferentes artistas. En los rostros de los creadores se apreciaba gran ilusión e inquietud porque se abriesen las puertas al público de la mano de una performance a cargo del artista navarro Abel Azcona, quien se encontraba visitando las instalaciones desde primera hora de la mañana.
Los allí presentes coincidieron en que la feria les brinda la oportunidad de que sus obras sean conocidas por los más de 20.000 coleccionistas que se espera que la visiten. “DonostiArtean nos brinda un escaparate inmejorable”, afirmó Iker Antia, dueño de la galeria donostiarra Arteztu. Respecto al tipo de compradores que quieren recibir en su espacio, Antia declaró que buscan “un coleccionista medio, culto y conocedor del arte”. Entre todos los artistas representados están presentes Jorge Oteiza, Eduardo Chillida, Nestor Basterretxea, Manolo Valdés, Jose Luis Zumeta, Pablo Picasso o Rafael Canogar. “Si viniese un jeque árabe y se llevase la producción de todo el año, estaría fenomenal”, bromeó Antia.
El galerista asturiano Marcos Tamargo se diferencia por realizar obras con dos texturas. “Es la primera vez que hay dos cuadros sobre el mismo soporte”, explicaba. A simple vista se trata de un lienzo normal pero es un tipo de pintura que solo reacciona a la luz ultravioleta, que se enciende a través de la bateria que hay oculta tras el marco. “Se puede mezclar en un mismo cuadro un retrato y un paisaje de fondo”, explicaba.
Entre las 34 galerias que forman la exposición se encuentran nueve artistas de Euskal Herria, junto con representantes de Francia y Corea del Sur.
Una feria de calidad A pesar de que es la primera vez que se realiza esta feria de arte contemporáneo, la calidad de las obras es de gran nivel. “Para nosotros es novedad venir aquí, estamos contentos de salir de nuestro pequeño taller para mostrar nuestro arte”, manifestó el responsable de la galeria donostiarra Adn Project, que expone fotografías dentro de cubos de madera.
Otro de los galeristas -uno de los más veteranos-, Vicente Canonico, reconoció estar impresionado con las creaciones que ha visto aquí: “Es una exposición muy buena”, aclaraba. Su obra, valorada en 24.000 euros, está reflejada en un tablero de ajedrez de oro y plata. “El peón es la figura más importante y para crearlo me inspiré en la mujer”. El resto de piezas fueron surgiendo, “idealice mi torre ideal, el caballo de mar, el alfil, el rey y la reina”, explicaba. Además, Canonico quiso recalcar que “el arte no se estudia, se nace con él, como se nace con la piel morena o con los ojos verdes”.