Moser se gana su apellido con un gran triunfo en la Strade Bianche
bilbao. La sombra de Francesco Moser es alargada. En ella caben 194 victorias: un Giro, el Récord de la Hora y, sobre todo, las clásicas, la Sanremo, la Flecha Valona, dos Giros de Lombardía y tres Roubaix. Normal que a su sobrino Moreno Moser, 22 años, le pese el apellido. "Hablan más de mí por mi tío, pero si estoy en profesionales es por mis resultados, no por mi apellido", se reivindica el chico, que nació dos años después de que Francesco colgara la bicicleta, pero ha visto en Youtube sus victorias. "Era puro espectáculo. En la manera de correr, nos parecemos en algo. Voy bien en media montaña, en las cronos y puedo sorprender al sprint". Con algunas de esas cualidades ganó Moreno ayer la Strade Bianche, la clásica de los tramos de tierra de la Toscana, en la que atacó al final y sobrevivió en un último y duro kilómetro agónico. Sagan, Nocentini y Cancellara le pisaron los talones.