bilbao. La retirada de Eneritz Iturriaga ha sido un duro golpe para el ciclismo femenino vasco, pero la presentación de la nueva plantilla del Lointek-Ugeraga deja claro que el equipo ha dado un paso adelante para seguir en la élite del ciclismo mundial. El club presidido por Emilio Ramos cuenta con catorce ciclistas que conjugan a partes iguales veteranía y juventud.

Además de la retirada de Eneritz Iturriaga, Lointek-Ugeraga ha tenido que reaccionar ante las bajas de Mireia Epelde, Arantxa García, Mari Mar Bonnin, Emilie Blanquefort y Margot Ortega. En el equipo se mantienen las rusas Yulia Iliynikh y Anna Potokina, las francesas Fanny Riberot y Mathilde Favre, las españolas Belén López y Lucía González y las hermanas Ana e Irene Usabiaga. Para completar y potenciar la plantilla, los dirigentes del club han traído al club de Sopelana a la rusa Elena Utrobina, la francesa Alexia Muffat, la neozelandesa Emma Crum y la corredora de Lazkao Maite Murgia. Además, se han incorporado desde la categoría junior las dos joyas de la casa, la riojana Shayla Gutiérrez y la encartada Eider Merino.

Emilio Ramos, presidente de la entidad, es optimista de cara a la nueva temporada: "Las altas superan en calidad a las bajas respecto al año pasado. Teníamos puntos flojos en la alta montaña, por ejemplo, que ahora quedan cubiertos. Creemos que el equipo puede subir uno o dos peldaños".

Para ello cuentan además con un nuevo director, Jorge Sanz, que cubre el puesto de Loli Sansano. Sus frutos empezarán a observarse a partir de marzo, cuando el Lointek-Ugeraga se estrene en el Cholet Pays de Loire, en Francia, y en el Trofeo Alfredo Binda y el GP Liberazione, de Italia.