Mensaje de paz antes del Tour
Alberto García Erauzkin, presidente de Euskaltel, confirma la continuidad del equipo y el regreso de Galdeano, se reafirma en la filosofía de cantera y ensalza a Madariaga como apoyo del nuevo proyecto
derio. Habituados a una serie de discursos reincidentes en las soflamas, el orgullo de país, los valores y la trascendencia del Tour como paisaje definitivo de la valía ciclista, Miguel Madariaga, tan habituales sus desmanes como rutinarios los actos de salida al Tour, alzó la voz y dejó perpleja a la concurrencia, un pelotón heterogéneo de personalidades, ciclistas y medios de comunicación. Dijo con el sollozo melancólico de las despedidas que el que empieza este sábado en Lieja es su último Tour como manager de Euskaltel-Euskadi y que, al mismo tiempo, se agotaba también su trayectoria como presidente de la Fundación Euskadi. Nadie supo interpretarlo salvo en el sentido trágico de la relación entre el manager vizcaino y Euskaltel, ahora que el futuro del equipo ciclista pasa por un nuevo proyecto cuya gestión correrá a cargo, directamente, de la empresa vasca de telefonía en lugar de estar bajo la supervisión de la Fundación como ha ocurrido siempre desde 1994.
Debió sonar catastrófica y desafiante la despedida de Madariaga, porque cuando le llegó el turno sobre el atril, Alberto García Erauzkin, presidente de Euskaltel, se apresuró a volver sobre la despedida total de Madariaga para detener su escapada. "Lo que ha querido decir es que él, como Fundación Ciclista Euskadi, no va a seguir dirigiendo a Euskaltel", corrigió Erauzkin, que alabó su trabajo como pionero y sostén del equipo durante las dos últimas décadas y le llamó a su lado para que recibiera el homenaje de la gente, unos aplausos. Luego, se abrazaron. "No es verdad que este proyecto puede continuar sin la experiencia y el conocimiento acumulados estos años por Miguel y la Fundación". Fue un mensaje de paz. Hubo más.
Con sigilo para no hacer sombra a los protagonistas del acto de salida del Tour, García Erauzkin confirmó la continuidad del equipo ciclista la próxima temporada. Dijo que el proyecto, aunque gestionado en esta ocasión por la propia empresa de telefonía, "seguirá como siempre". "Este no es un proyecto de talonario. Tiene más cosas: su valor ético y que está hecho por y para Euskadi. Eso no va a cambiar".
Sí cambia, pero no mucho, el nombre del responsable del equipo, que será, volverá a ser, Igor González de Galdeano, como ya adelantó este periódico hace dos semanas.
Euskaltel ha confiado al alavés la dirección de su proyecto, cuya estructura diferenciará más claramente que nunca la parte deportiva de la financiera. El gestor será un profesional de los números designado por la propia empresa, pero García Erauzkin matizó ayer que el máximo responsable del proyecto será Galdeano, cuyo nombramiento no ha sorprendido a casi nadie.
Desde el mismo día en el que anunció su dimisión al frente del equipo hace nueve meses alegando razones tan personales como la necesidad de oxigenarse y refugiarse en la familia, siempre se especuló con su vuelta a la dirección del conjunto naranja. De hecho, hay quien afirma que su retirada no tenía otro fin que un temprano regreso a un equipo cuya gestión, como ha ocurrido, cambiara de manos.
"Mi único objetivo era descansar", se ratificó ayer Galdeano. "La del regreso no es una decisión tomada sin más. Lo he meditado mucho y he llegado a la conclusión de que no podía dejar pasar esta oportunidad".
Sobre ese asunto hay algunas preguntas: ¿por qué regresa Galdeano al mismo equipo del que se marchó agotado no hace mucho? "Porque se ha planteado hacer un equipo diferente", responde el alavés. "Se quiere cambiar para crecer y estar a la altura de los 18 mejores equipos del mundo". Y, al revés: ¿por qué Euskaltel ha elegido a Galdeano cuando no hace tanto de su renuncia? "Porque desde el principio pensamos que era el mejor candidato", argumenta García Erauzkin. "En eso estábamos de acuerdo tanto la Fundación como Euskaltel. A Igor le ha puesto ahí el propio Miguel (Madariaga), lo que es una muestra más de que hemos trabajado juntos en la continuidad y en el futuro".
La experiencia y el balance de resultados -óptimos, que duda cabe- en sus seis años al frente del equipo son el aval de Galdeano. En su debe, la marcha durante ese mismo tiempo de algunos de los ciclistas vascos más representativos, como son Mayo y Camaño (2006), Zubeldia (2008), David López (2006), Beñat Intxausti (2010) o Castroviejo (2011). También comparte con Madariaga la decisión de cambiar la marca de ropa, de Etxeondo a Nalini, cuando aún estaba vigente el contrato con la firma vasca que le costó al equipo una compensación millonaria.
En un futuro cercano, Euskaltel no se plantea otra posibilidad que seguir perteneciendo al World Tour, la liga que da acceso directo a las mejores carreras del mundo, incluido el Tour, y a la que el equipo vasco pertenece desde su creación en 2005, entonces bajo el nombre Pro Tour. Para mantener ese nivel, de todas maneras, no basta con la voluntad, sino que la UCI exige una cuota importante de puntos que se consiguen mediante un indescifrable baremo de méritos deportivos. A estas alturas de temporada, a Euskaltel no le sobran esos puntos y tiene una dependencia importante de Samuel, su gran líder, lo que alimenta el debate de la continuidad de la filosofía de cantera, que es el estandarte del equipo en el mundo.
Euskaltel no ha estudiado en ningún momento un giro en el planteamiento fundacional del equipo, pero García Erauzkin dejó esa decisión en manos de Galdeano. "Queremos tener un equipo en la élite, pero es el manager el que debe decidir cómo se logra eso, aunque nosotros vamos a apoyar un proyecto de cantera". "El punto de partida es mantener la filosofía vigente", explicó Galdeano, "y, a partir de ahí, estudiar cuál es la situación".
Para mantener el nivel, Euskaltel prevé aumentar los siete millones de presupuesto con los que actualmente cuenta el equipo, aunque García Erauzkin no detalló la cantidad. Lo que sí hizo fue negar sin dejar resquicio a la duda la información que hace una semana publicaba el diario parisino L'Equipe y según la cual la marca de relojes Festina sería en 2013 copatrocinadora del equipo, que pasaría a denominarse Euskaltel-Festina. "No hay cabida para otro patrocinador principal. Que el equipo se iba a seguir llamando Euskaltel-Euskadi era otra de las decisiones -junto con la de Galdeano- cantadas desde el principio porque este proyecto tiene dos sustentos principales, Euskaltel y las instituciones", aclaró el presidente de la empresa, que avanzó que el nuevo proyecto cuenta con un respaldo institucional absoluto.
El apoyo incondicional de la Diputación de Bizkaia, uno de los tractores del proyecto desde su creación, lo ratificó José Luis Bilbao, diputado general, que repitió hasta la extenuación que "el equipo sigue", aunque, matizó enigmático, "otra cosa es que puedan cambiar las formas y los estatutos".