Cavendish asoma primero
El británico se impone al sprint en la primera etapa en línea del Giro de Italia Phinney mantiene la 'maglia' rosa a pesar de sufrir una avería cerca de meta
bilbao. Luciendo sus mejores galas, ataviado con el maillot arcoiris, Mark Cavendish asomó la cabeza varios palmos por delante de Matthew Goss sobre la línea de meta de Herning, Dinamarca, donde el Giro de Italia está dando sus primeros pasos en la presente edición. El país del norte de Europa se despedirá hoy de la corsa italiana; Verona recibirá el miércoles con los brazos abiertos a la prueba en su regreso a casa. El traspaso de fronteras quizá lo añore Cavendish, triunfador en Dinamarca, en la tierra que le coronó como Campeón del Mundo el pasado mes de septiembre y, donde esta tarde, en una jornada similar a la de ayer, volverá a tener la posibilidad de demostrar su superioridad al sprint.
Los nervios de la primera etapa, forzados principalmente por la amenaza del fuerte viento, sobre todo en la segunda mitad de carrera, cuando los ciclistas rodaron en paralelo a la costa, se hicieron notar en el grueso del pelotón; no así el viento, que aunque sí hizo acto de presencia, su amenaza se quedó simplemente en eso, en una simple y llana amenaza.
Tres fueron los valiente que intentaron tensar la carrera desde los primeros compases: Alessandro Balloni, Oliver Kaisen y Miguel Ángel Rubiano. El trío formó la primera fuga de la presente edición del Giro de Italia. Además, Balloni obtuvo una mayor recompensa, pues culminó la etapa con el maillot de líder de la montaña después de superar en la única dificultad montañosa de la jornada, un puerto de cuarta categoría, a sus dos compañeros de fatiga.
El equipo Sky echó abajo la fuga a 40 kilómetros de meta; no querían dejar escapar la oportunidad de lograr su primera victoria en la corsa. Aparecieron los nervios en el pelotón, en la eterna lucha por buscar las posiciones de cabeza, algo que aprovechó el danés Larss Ytting Bak para dejarse ver en casa y coger cierta ventaja con respecto al grupo principal. No duró demasiado su aventura en solitario, un viaje sentenciado por las feroces garras del pelotón, conducido por Sky, Rabobank, Astana y Lampre.
avería de phinney Bien posicionado, a rueda de Mark Cavendish, Taylor Phinney sufrió una inesperada avería mecánica que a punto estuvo de truncar su sueño rosa. Restaban ocho kilómetros para la meta y el corredor estadounidense, líder de la prueba, tuvo que realizar en solitario el enlace con el pelotón en el mismo recorrido por el que transcurrió la etapa prólogo. Su juventud, 21 años, no fue un problema. Nervios de acero. No perdió la calma y consiguió contactar con el pelotón, que proseguía a lo suyo, devorando km. en plena lucha de los esprinters y sus equipos por poblar las posiciones de cabeza.
Siempre bien colocado a rueda de Geraint Thomas, Cavendish, maillot arcoiris, puro depredador, salió en una cómoda posición de la última curva, algo que no pudo hacer Alexander Kristoff, a quien le faltaron metros de carretera y acabó contra una de las vallas, rompiendo el pelotón en dos. En el sprint, selectivo como consecuencia de la caída del corredor danés, Cavendish demostró su fuerza y su inteligencia para acabar logrando la victoria por delante de Matthew Goss.
nibali podría dejar liquigas Tal y como se hizo eco la prensa italiana en la jornada de ayer, Vincenzo Nibali podría no renovar con el Liquigas, con quien acaba contrato al término de la presente temporada. Ofertas no le faltan al corredor italiano, que podría tener sobre la mesa una importante oferta del BMC por 2,5 millones de euros anuales.