gasteiz. Su rostro, pura felicidad, era un fiel reflejo del éxito logrado escasos minutos antes, cuando logró la victoria en la línea de meta de Gasteiz, en la segunda etapa de la Vuelta al País Vasco. "Es la mejor victoria de mi carrera y tengo que disfrutarlo", admitió una vez pasados los nervios, los mismos que le hicieron tirar al suelo la botella de champán en el podio; no importó. El logro del corredor sudafricano llegó de manera imprevista, pues, tal y como reconoció, la consigna del día era trabajar para Allan Davis: "En principio íbamos a trabajar para Davis, pero en la última rotonda antes de meta tenía algo de ventaja y decidí intentarlo yo mismo. Además él ha sido segundo, por lo que es un gran día para el equipo". El GreenEdge, que con la victoria de ayer suma ya 9 en la presente temporada, continúa sumando puntos en la clasificación World Tour, en la que marcha en segundo lugar. "Para un equipo nuevo como este cualquier victoria es importante, pero lo mejor es que el bloque sigue mejorando. Estamos unidos y eso es bueno", admitió Impey al término de la segunda etapa de la Vuelta al País Vasco, en la que se llevó el triunfo después de tres años donde la fortuna le ha sido esquiva.