Espectacular, de lo mejor
La etapa de ayer, su final, fue impresionante, súperemocionante. Froome parecía tener la Vuelta en el bolsillo, pero Cobo se recompuso e, incluso, pudo ganar la etapa de no ser porque se equivocó de línea de meta. Se confundió con la de la montaña, que estaba antes. Espectacular mano a mano en Peña Cabarga. A decir verdad, de lo mejor de los últimos años. Mucha gente habrá saltado en el sillón.
Me sorprendió tremendamente lo que hizo Froome. No pensaba que fuera capaz de hacer lo que hizo, no me entraba en la cabeza. Su ataque a 800 metros del final fue increíble. No miró para atrás. Pero qué grande Cobo recuperando cuando parecía tener todo perdido. La posterior pasada de Froome, que le dio la etapa, parecía de una carrera de motos.
Ayer se debatieron los dos más fuertes. Si bien, el destino puede ser injusto con Froome, porque de perder, se irá sin la Vuelta porque ha trabajado para Wiggins. Sin duda, es la revelación de esta edición, con Cobo en segundo plano, porque si de decir candidatos se tratara, seguro que de 20 nombres, alguno diría a Cobo, pero nadie a Froome. Qué estará pensando Eusebio Unzue, que le ha tenido dos años en el Movistar y no le ha renovado.
Para la llegada de la Vuelta a Euskadi, lo interesante es que sigue la emoción. La gente se enganchará. La única etapa peligrosa para los intereses de Cobo será la del final en Bilbao, con El Vivero. Froome debe echar el resto ahí.