SOLARES. La primera de las tres jornadas llamadas a marcar el devenir de esta edición de la Vuelta a España quedó marcada por la caída y el posterior abandono del hasta ayer líder Igor Antón. Euskaltel-Euskadi partía de Burgos con el firme propósito de defender el maillot rojo obtenido por el galdakaoztarra en Pal. La jornada partió movida, pero sólo el ataque de Terpstra (Milram) logró abrir hueco. Poco después se unieron al holandés dos especialistas contra el crono como Millar y Zabriskie, ambos del Garmin. Alcanzaron los 12 minutos de ventaja a 80 kilómetros de meta, momento en el que el Caisse d"Epargne colaboró en cabeza. Tras un intento fallido de Luis León Sánchez, el pelotón se dirigía a Peña Cabarga, donde se esperaba una gran batalla entre los favoritos.
Una batalla que se perdió Igor Antón, que se fue por los suelos a sólo un kilómetro de afrontar la subida. La explosividad y las rampas de la cima cántabra se adaptaban a la perfección a Purito Rodríguez (Katusha), que anulaba los intentos de David García Dapena (Xacobeo) y Vincenzo Nibali (Liquigas). El italiano es el nuevo jersey rojo, con una exigua renta de 4 segundos sobre Purito, nada ante la terrible subida, hoy, a los Lagos.