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SE ha convertido, a sus 20 años, en una de las sensaciones de la temporada dentro del pelotón aficionado. Pello Bilbao es uno de esos ciclistas acostumbrados a verse delante, en la pomada, inquietos y ambiciosos. Un ímpetu que le ha llevado a los primeros puestos en una buena mayoría de las carreras, a los besos y a las flores. Todo fruto del trabajo de quien no se relaja y pelea a diario por cumplir un objetivo. La recompensa a ese sacrificio aún está por llegar para Bilbao, que domina la clasificación del Torneo sub"23 de la Federación Vasca de Ciclismo. El ciclista del Naturgás Energía podría proclamarse campeón del torneo el próximo día 8 en la carrera de Urduliz. El descorche final está por llegar.
Pero meses antes, allá por marzo, después de la subida a Gorla en la que un dudoso photo finish y la decisión de los jueces le otorgaron el segundo puesto, un resultado que no se correspondía con los méritos del ciclista, no esperaba el propio Pello que a estas alturas del año hubiese completado una temporada tan espectacular. "Creo que tengo que estar contento con los resultados. Aunque no han sido todo lo buenos que quisiera, me he sentido a gusto desde el principio de temporada, disputando la mayoría de las carreras que he corrido", dijo el ciclista vizcaino el pasado abril, poco acostumbrado a ganar, pero con la capacidad de análisis suficiente como para valorar cada paso que da en el mundo de las dos ruedas. Pasos grandes y firmes que evidencian un gran potencial en un corredor que tan sólo lleva dos años en la categoría.
Su progresión ha sido meteórica. Ya desde su primer año, siempre complicado al tener que adaptarse a mayores distancias y ritmos más altos que los que se acostumbran en categoría juvenil, Pello no se amilanó. Aprendió rápido y se aplicó. Muy rápido. Prematuro sobre los de su quinta, sus aptitudes para la escalada le permitieron ya en su primer año ser protagonista en muchas carreras además de alzar los brazos en dos ocasiones, en las carreras de Antzuola y Larrabetzu, revelándose como uno de los mejores debutantes del año.
Este año, sobre todo tras su primera gran aparición en la clásica Subida a Gorla, comenzó a mostrarse el verdadero Pello Bilbao. Logró sacarse la espina que los jueces le clavaron en Gorla venciendo en Natxitua, victoria que hacía justicia al gran inicio de temporada realizado por el corredor del Naturgás. La prueba puntuable para el Torneo sub"23 de la Federación Vasca, unido al segundo puesto en Gorla y a un sexto puesto en la primera de las pruebas que el Torneo sub"23 celebra en Lizarra, le dejaron en situación de disputar la clasificación de dicha competición. Era otro Pello, talento desatado en una cabeza bien amueblada. En sólo dos años parece ya un veterano del pelotón. Sabe cuándo moverse, cuándo tomar las decisiones importantes en el asfalto.
Tras la segunda prueba en Lizarra, donde no participó por encontrarse disputando el Girobio -el Giro aficionado- con la selección vasca, volvió por la senda del triunfo en Sopelana, para encadenar un octavo puesto en Soraluze, un segundo en la carrera de Muxika y el sexto puesto en Gernika. No pudo concluir en Larrabetzu, pero el Torneo sub"23 está en sus manos, o en sus piernas, o hasta en sus propios rivales. A Pello le bastaría con puntuar en la prueba de Urduliz para proclamarse vencedor del Torneo con una carrera aún por disputar.
Y es que sólo una catástrofe puede apartar ya al gernikarra de la clasificación final. La única sorpresa la podría dar el segundo clasificado, Omar Fraile (Seguros Bilbao), que tendría que hacerse con las pruebas de Urduliz y Bermeo y esperar a que Pello no sumara ningún punto. Un final un tanto descabellado, que se antoja complicado que pueda evitar el descorche que todavía está por llegar.