Dos maneras diferentes de animar a los ciclistas
mende. La etapa de ayer dejó curiosas estampas como las que acompañan la página. Los escapados recibieron, por una parte, la visita de un cura que, pese a sus bendiciones, no logró que ninguno de los fugados llegara a meta victorioso. Por otro lado, los ciclistas también disfrutaron los ánimos de estas simpáticas aficionadas holandesas que luchaban contra el caluroso verano francés luciendo coloridos bikinis en la cuneta y rogando a los ciclistas medios para hidratarse. A buen seguro que, con esas vistas, la jornada se le hizo menos dura a más de uno. fotos: AFP/EFE