Adelantados al pelotón
Egoi Martínez, Amets Txurruka y Rubén Pérez han sido habituales en las escapadas protagonizadas por Euskaltel
Bilbao
EL aficionado al ciclismo, así como el futbolero en periodo vacacional, ha visto sus dorsales en muchas etapas del Tour de Francia. Durante muchos kilómetros. Durante horas. Son los adelantados al pelotón, los combativos. No son conocidos por sus victorias, ni por sus premios. Pero son los verdaderos animadores de la carrera, los que después de tantos kilómetros de esfuerzo sin recompensa, acaban despertando la simpatía de los aficionados que se agolpan en las cunetas, así como de los espectadores que en julio se pegan al televisor.
Egoi Martínez, Amets Txurruka y Rubén Pérez pertenecen a esa clase de ciclista, desinteresado en la ayuda y obcecado en la entrega. Los tres forman parte de la expedición del Euskaltel-Euskadi que partió el miércoles desde el aeropuerto de Loiu con destino a Rotterdam, inicio de la Grande Boucle. Dos vizcainos y un navarro.
Egoi Martínez es el más veterano de los tres y también el que más participaciones acumula en el Tour, seis en total. El ciclista de Etxarri-Aranatz llega bien a la carrera francesa, el objetivo del año. Es al menos lo que se deduce tras lo visto en las etapas de montaña de la Dauphiné Liberé, donde se le vio en fuga día sí, día también. "Para lo que es mi nivel como corredor, estoy al 100 %", comenta Egoi, que tratará de buscar en el Tour una etapa que se le resiste. "En un Tour, si hay piernas siempre hay terreno", dice. Tampoco descarta buscar el maillot de la montaña, "un objetivo superapetecible". " Últimamente la situación de carrera me está poniendo ahí", dice en referencia al maillot conquistado en la pasada Dauphiné. "Yo viví el maillot de la montaña el año pasado y fue precioso. Pero siempre hay algún corredor como Pelizzotti el año pasado, que entra en la pelea y ganar es muy complicado", explica. Como bien apunta, "la clave estará en cómo salga de los Alpes".
Amets, por su parte, continúa peleando por un sueño: estrenar el palmarés. Aunque, aclara el etxebarriarra, "tampoco me obsesiona". Txurruka tiene en su haber el logro de haber sido el ciclista más combativo del Tour 2007. Reconocimiento que justifica año tras año metiéndose en fugas que acaban sin recompensa. Si el ciclismo entendiera de justicias, Amets ya habría ganado una etapa en el Tour. "Son muchos ciclistas, ciclistas muy buenos y con un montón de años en profesionales que todavía no han ganado y también se merecen ganar etapas", apostilla. Txurruka sufrió una caída en la quinta etapa de la Vuelta al País Vasco en la que se fracturó una clavícula, un percance que frenó su preparación. Aún así asegura llegar fino al Tour. "Estuve casi dos meses sin correr y tenía mis dudas cuando fui a la Vuelta a Suiza. Pero me encontré bien en carrera y después he entrenado a gusto", cuenta el etxebarriarra.
Los mismos Tours que Amets, tres, ha corrido Rubén Pérez. De hecho, el año que Txurruka ganó el premio a la combatividad en el Tour, en realidad fue el propio Rubén quién más kilómetros en fuga acumuló. El de Zaldibar conoce de sobra su función. "Me va a tocar trabajar para Samu y para el equipo", dice, quién sin embargo espera aprovechar sus oportunidades, ya que "por lo que tengo entendido, el equipo me dará un margen para intentar coger fugas importantes". El zaldibartarra era uno de esos ciclistas a los que Igor pedía un salto de calidad este año. Y lo ha dado. Rubén estrenó el palmarés hace dos meses en la Vuelta a Baviera (Alemania).