Basso abre la puerta del infierno
El italiano triunfa en Zoncolan tras la exhibición de estrategia del Liquigas
alto de zoncolan. El italiano Ivan Basso remató el buen trabajo de sus compañeros del equipo Liquigas y se adjudicó la decimoquinta etapa del Giro, que unió la ciudad de Mestre con el alto de Zoncolan, tras 222 kilómetros de recorrido, a pesar de lo cual el talaverano David Arroyo (Caisse d"Epargne) conservó el maillot de líder gracias a su inteligente actuación, en la que no intentó tutear a Basso, sino que supo mantener su ritmo para no quemarse en la temible subida que cerraba la jornada.
Basso, vencedor del Giro en el año 2006, dio un golpe de mano en la considerada etapa reina de la ronda transalpina, se acercó un poco más al líder y, al mismo tiempo, ganó su primer envite importante a Carlos Sastre, el australiano Cadel Evans y el kazako Alexandre Vinokourov.
La victoria de Basso no fue ninguna sorpresa y pareció un calco de lo sucedido en la jornada anterior, en la que se impuso su compañero Vicenzo Nibali. Los componentes del Liquigas hicieron un simulacro de contrarreloj por equipos en la segunda parte de la etapa, la más dura.
En la primera parte de la jornada, los compañeros de Basso dejaron el protagonismo a los aventureros del día, que fueron Ludovic Turpin (Ag2r), Jackson Rodríguez (Androni), Guillaume le Floch (Bbox), Nico Sijmens (Cofidis) y Jérome Pineau (Quick Step). El quinteto abandonó la disciplina del pelotón hacia el kilómetro 40 y llegaron a tener más de trece minutos de diferencia con respecto al grupo de David Arroyo, pero, a medida que se acercaba el final, el fuerte ritmo impuesto por Basso y los suyos echó abajo sus ilusiones.
La etapa entró en su parte más interesante, en su fase decisiva, en las primeras rampas del monte Zoncolan, la denominada pared de la presente edición del Giro, conocida como La Puerta del Infierno. Cerca de diez kilómetros de ascensión para llegar a la meta en una carretera en la que la pendiente media es del 12,4% y, en algunos casos, las rampas llegan al 22%.
En cuanto la carretera apuntó al cielo, Basso y Nibali no dudaron en imponer un ritmo fuerte. Respondieron al principio el también italiano Nichele Scarponi y el australiano Cadel Evans, que al final invirtieron sus posiciones en la línea de meta. El campeón del mundo fue segundo a 1:19, mientras que el italiano entró a 1:31.
arroyo, con inteligencia Arroyo se marcó un ritmo cómodo, ya que contaba con una importante renta para conservar la maglia rosa. El líder aguantó, dosificando las fuerzas en la subida a Zoncolan, mientras que Sastre, Cunego y Vinokourov entraban y salían del grupo principal, pero al final lograron salvar con mérito la jornada al no perder excesivo tiempo.
Fue una etapa que sirvió para clarificar un poco más las cosas en la última semana de la carrera. Tras lo visto en los dos primeros envites serios de montaña el Liquigas, con Basso al frente, dejó claro que se encuentra por encima de sus rivales, aunque de momento no tiene el rosa de David Arroyo.
La general queda con David Arroyo al frente seguido del australiano Richie Porte a 2:35, el ganador de la etapa Ivan Basso a 3:33 y Carlos Sastre a 4:21 minutos.
Hoy será el segundo día de descanso por lo que la decimosexta etapa se disputará mañana, una cronoescalada de 12,9 kilómetros entre San Virgilo di Marebbe y la estación Plan Coronas, un trazado que en algunos tramos tiene rampas del 24%.