“¡Idiomas, querida!”, respondió Aramís Fuster en Sálvame cuando le cuestionaron la trabajada pronunciación que hizo de la palabra ‘alzheimer’. Y esa frase de apenas dos palabras se hecho muy popular y se utiliza en multitud de ocasiones gracias a la vidente, quien pese a sus supuestos poderes adivinatorios no fue capaz de prever su caída a un profundo pozo del que no logra salir.
Hablar idiomas es muy importante, eso es un hecho, y más en profesiones en las que a veces toca comunicarse con personas de otros países. Como la de periodista, y en concreto la de periodista deportivo, porque en ocasiones toca entrevistar o tratar de sonsacar unas palabras a un competidor extranjero. Y el inglés suele ser el idioma común entre el que pregunta y el que respuesta. Pero a veces el comunicador apenas sabe desenvolverse en el idioma de Shakespeare y eso puede jugarle una mala pasada y dejarlo en ridículo en directo.
Entrevista a una australiana
Sucedió hace unos días en la Vuelta a Extremadura femenina, una carrera ciclista profesional de tres etapas en la que se impuso la joven ciclista australiana de 20 años Mackenzie Coupland, del también equipo oceánico LIV-Alula-Jayco. Y junto a ella en el podio, como tercera clasficada, finalizó su compatriota y compañera de equipo Talia Appleton, como se pudo ver en directo gracias a la retransmisión de Sportpublic TV. Pero se ve que su reportero para las entrevistas se perdió alguna clase de inglés, porque lo que se pudo ver en la línea de meta fue surrealista.
Se dispuso a hablar con Appleton y antes de entrar en directo, mientras le daban paso, ya se oyó que le decía a la ciclista: “One question you, and you see”, que traducido sería algo así como ‘una pregunta tú y tú ves’, o algo así. Y comenzó la entrevista, pero la paró en la primera pregunta al pensar que había algún problema y no estaba en directo. Pero sí lo estaba. Le volvieron a dar paso y recomenzó, realizando la misma pregunta tal cual con un inglés bastante básico. “Talia Appleton, congratulations. The third position in the stage and the third position in the general” (felicidades, tercer puesto en la etapa y tercer puesto en la general), dijo. Pero la corredora lo entendió y respondió orgullosa de su equipo y su actuación. Lo mismo pasó con la siguiente pregunta.
Llegan los problemas
Pero a partir de ahí llegaron los problemas. Al parecer el reportero quería saber cuál era su próxima carrera, pero no acertaba con el idioma. “Ok, this year, your team, you, rules, the race. The another race in this year” (Vale, este año, tu equipo, tú, reglas, la carrera. La otra carrera en este año”, balbuceaba. “Sorry?” (¿perdona?), respondía la ciclista. “The another race in the year? This… this year, another race? This year another race?”, proseguía él con la misma extraña formulación. “I don’t understand the question” (no entiendo la pregunta), contestaba ella. Y mientras, parecían escucharse risas de los comentaristas de la retransmisión al ver la situación.
La cosa empeoraba cuando él, desesperado, empezaba a mezclar palabras en inglés con otras en español para ver si así una australiana lo entendía. “Ok. This year, other race? Your principal objetivos este año, this year”, dijo, mientas ella negaba con la cabeza dejando claro que no comprendía nada. Pero él finalmente se hizo entender. “Ok. This year your next race”. Milagro. “Oh, yes!”, dijo ella aliviada, y habló del resto de su temporada.
No contento con eso, en lugar de parar ahí la entrevista para no prolongar la agonía, el reportero le lanzó una afirmación más que una pregunta. “Is beautiful Extremadura” (es preciosa Extremadura), a lo que ella contestó que era la primera vez que estaba ahí, pero que sí. Lo dicho, qué importante es saber idiomas o al menos no dejar a alguien que no los domina a los pies de los caballos, salvo que fuera un exceso de optimismo del propio reportero.