La maestría de donar con mucho arte
El VII Curso de Verano del Museo de Bellas Artes de Bilbao rinde homenaje a los legados y donaciones de colecciones y artistas
Natura Imaginis es el título del extraordinario mural creado por Jesús Mari Lazkano para el espacio al fondo del atrio de Torre Iberdrola. La genialidad del artista termina generando la duda de si uno se encuentra en el corazón de Bilbao o al borde del bosque Otzarreta. El punto de acreditaciones previo al acceso al auditorio devuelve a la realidad.
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Precisamente en ese auditorio es donde, desde ayer y hasta mañana viernes 3 de julio, se celebra el VII Curso de verano del Museo de Bellas Artes de Bilbao, que cuenta con el patrocinio de la Fundación Gondra Barandiarán. En esta edición, el curso rinde homenaje a la tradición filantrópica del museo. La cita muestra su relación con otros modelos históricos y actuales que ilustran el valor de la contribución privada para la creación y el sostenimiento de los centros de arte públicos bajo el título ‘Legados y donantes de arte’.
Las ponencias abordan algunos ejemplos de importantes legados de creadores, como fueron los de Léon Bonnat a Bayona o Jorge Oteiza a Navarra, así como las singulares donaciones de coleccionistas como Lady Wallace, Plácido Arango, Patricia Phelps de Cisneros y María Josefa Huarte. También analizan la decisiva aportación a la investigación de las bibliotecas y los archivos documentales a partir de los legados de Xabier Sáenz de Gorbea o Juan Manuel Bonet y Monika Poliwka.
Entre quienes recibían ayer a ponentes y asistentes destacaba la figura del director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, Miguel Zugaza. Una trayectoria profesional en la no restan peldaños por subir avalaría una actitud distante o de impostada exquisitez que no resulta rara en ciertos círculos. Zugaza supone el contrapunto. Cercanía, simpatía y calidez. Repartió y recibió calurosos abrazos. Conversó de manera informal. Escuchó.
Una de las muchas personas con las que se detuvo fue Roberto Sáenz de Gorbea, “gran donante al Bellas Artes”, según lo describió Zugaza. Otra fue José Ramón Díez Unzueta, “el profesor que me hizo comprender lo que es la Historia de Arte cuando cursé COU en los jesuitas de Durango y que después fue director de Radio Vitoria”. Le acompañaba su hija Esther Díez. Hubo muchos más cordiales saludos.
Se encontraban en el atrio de la Torre Asís Canales, director de Recursos y Servicios y delegado Institucional de Iberdrola en el País Vasco; Elena Martín, conservadora de la Fundación Museo Jorge Oteiza Fundazioa; Daniel Vega, director de Faro Santander; Miriam Alzuri, conservadora de Arte Moderno y Contemporáneo del Bellas Artes de Bilbao; Guillermo Barandiarán, presidente de la fundación Gondra Barandiarán, patrocinador del curso de verano; María José Aranguren, vicerrectora de Relaciones Institucionales de la Uiversidad de Deusto; o Barthélemy Etchegoyen, director de Musée Bonnat-Helleu de Baiona.
Acudieron a la sesión inaugural del curso la, entre otras muchas cosas, secretaria del Patronato de la Fundación Vizcaína Aguirre, Teresa de Icaza y Ampuero; el cineasta José Julián Baquedano en compañía de Jon Ander Tomás; el galerista José Manuel Lumbreras; el eibarrés coleccionista, editor y experto en arte José Ignacio Olave; el artista plástico Edu López; o el historiador José Antonio Fernández Lombera.
Asistieron Esther Blázquez, Andoni Treku, Itxaso Elorduy, María Eugenia Menchaca, Maite González Uriarte, Mateo Cabanzón, José Izarra, Aida Victoria Fernández, Uzuri Retolaza, Víctor Ugarte, Graciela Karter, Sonia González, Sofía Martínez Sirés, Estela del Mar Rivero, la historiadora del arte Nicole Minda, Miren Cuesta, Tena Fernández de Castro, Iñaki Elexpe, Marta Villalobos, Oihane Larruskain, Jonathan Pérez, Aida Pedraza, Raquel Bartolomé, Hilde Koch, Iana Lapina, Estíbaliz Bravo, Pilar Unzar, Olatz Landa, Begoña Goikolea, Aitziber Uriarte, Martina Villa, María Luisa Artiñano, Juan José Mesa, Rosa de la Vía o Ignacio Busturia.
Ofició como eficaz intérprete Marian Maruri. Estuvo la gerente del Bellas Artes, Leire Jauregibeitia, con Irune Martínez y Alberto González, también del Museo.
Y, cada vez que un grupo posaba para la foto, nacía la duda de si a su espalda, de la puerta escamoteada en el mural de Lazkano, saldría una simpática empleada de Iberdrola o un oso pardo. Natura imaginis.