Cuando las ciudades también sueñan
La gala de esta primera edición de los premios que concede Bilbao Metropoli 30 tuvo lugar en el Teatro Campos Elíseos
No fueron solo premios. Fueron también un mapa. Un mapa dibujado con 43 caminos distintos, abiertos por manos diversas: administraciones públicas, organizaciones sociales, universidades, centros educativos, empresas, colectivos vecinales y ciudadanía organizada. Cada candidatura fue una historia, y todas juntas parecían decir que la ciudad no pertenece a nadie en particular, sino a quienes la imaginan. Porque las ciudades, como las personas, también sueñan.
Los The Bay Awards organizados por Bilbao Metropoli 30, entidad que dirige Idoia Postigo, nacieron como nacen algunas ideas: en la frontera entre lo público y lo privado, entre la institución y la calle, entre el despacho y la imaginación. Una alianza improbable, pero necesaria. Una asociación público-privada que decidió mirar a la ría, a la metrópoli y a sus barrios y preguntarse: ¿qué estamos haciendo juntos por esta ciudad que respira?
Y la ciudad respondió. Respondió con 43 candidaturas. Cuarenta y tres maneras de decir aquí estamos. Todo sucedió en Teatro Campos, nuevo escenario de Bilbao Metropoli 30, donde Maitene Salinas fue la encargada de darle vuelo a la ceremonia. Antes de que se conociesen los primeros veredictos posaron bajo los focos determinadas autoridades entre las que se encontraban el subdelegado del Gobierno, Carlos G. Buendía; la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui; Estitxu Garai, autoridad de la Universidad del País Vasco y Amaia Arregi, desde anteayer alcaldesa de Bilbao, tras la intervención de cadera de Juan Mari Aburto.
Llegaron proyectos desde ayuntamientos y desde aulas universitarias. Desde asociaciones vecinales que trabajan en silencio, desde organizaciones sociales que no salen en las portadas pero sostienen la vida cotidiana. Llegaron ideas de empresas que miran más allá de la cuenta de resultados. Llegaron propuestas de centros educativos donde todavía se cree que el futuro puede aprenderse.
También llegó la ciudadanía organizada, esa fuerza discreta que no siempre tiene micrófono pero que sabe cómo mover montañas cuando se junta.
El teatro Campos, con su arquitectura roja y dorada, parecía escuchar. Como si las paredes hubieran decidido prestar atención a lo que se decía en el escenario. Porque esta noche no se premiaban solo proyectos. Se premiaban preguntas.
¿Qué ciudad queremos ser?
¿Quién cuida a quién en la metrópoli del siglo XXI? ¿Puede una idea pequeña cambiar una calle, un barrio, una vida?
De todo ello se habló y se supo que los proyectos ganadores de la primera edición de los premios The Bay Awards – Metropoli Edizioa han sido la pasarela All Iron y Bulevares de la Ría, el Edificio EDE, el Campus Abanto-Parque Tecnológico de Euskadi y SESTAO IND>>HARTU, en las categorías correspondientes a Ameslariak Saria, Agenda 2030 Saria, Bateginik Saria y “Ekin eta Zabaldu Saria, respectivamente.
Testigos de lo que les cuento fueron Sara Orbegozo, Ibon Mujika, director gerente de Editorial Iparraguirre; la concejala Eider Inuziaga, Ricardo Ruiz, Jon Mancisidor, presidente de EDE Fundazioa cuyo edificio se inauguró ayer en presencia del lehendakari, Imanol Pradales; José Antonio Garrido; el concejal Asier Abaunza, Joseba Ubieta, Amaia del Campo, alcaldesa de Barakaldo; Itziar Epalza, Aitor Arzuaga, Marta Alonso, de BBVA; Inés Zalbide, de la Cámara de Comercio; Aitor Peñeñori, de la SPRI, Egoitz Sarasola, de Kutxabank, Víctor Pérez de Gezuraga, el presidente y la directora de Surbisa, Jon Bilbao y Marta Ibarbia, Elena Pérez, Elena Unzueta, Kepa Odriozola, consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, Ignacio Roda, Cristina Múgica, Anton Taramona y un buen puñado de hombres y mujeres que se empeñan en construir la mejor imagen posible de una ciudad de futuro. Más allá de los galardones repartidos a lo largo de la ceremonia, la sensación que flotaba en el aire era otra. La sensación de estar empezando algo.
