Los okupas reaparecen en la casa de Trapagaran

El sobrino del legítimo inquilino cree que han vuelto únicamente para llevarse sus pertenencias

13.08.2021 | 00:13
El único habitante de la casa es un perro pastor belga.

La incertidumbre ha vuelto al entorno de la familia de Jesús Sánchez, el octogenario al que el pasado 29 de junio le okuparon su vivienda del barrio de La Escontrilla, tras constatarse a última hora de la tarde del miércoles que los allanadores de su morada volvieron al domicilio trapagarandarra después de dos días de ausencia. Según contó a DEIA, José Antonio Pardal, sobrino del legítimo arrendatario de la casa okupada en Trapagaran, los inquilinos que han usurpado la casa de su tío volvieron este miércoles "en un coche Seat Córdoba azul del que se bajaron varios adultos, uno de ellos una mujer, y un joven y entraron a la casa para recoger, suponemos, parte de sus pertenencias. Luego se marcharon sin que nadie se quedara en la vivienda lo que nos lleva a reafirmarnos en el hecho de que podrían estar preparando el abandono de la vivienda de manera definitiva".

En este sentido, José Antonio Pardal destacó el hecho de que "antes, la entrada a la vivienda estaba sucia, con un montón de bolsas de plástico negro como las de la basura y ahora lo han limpiado todo". En su opinión puede que el grupo de okupas esté llevándose sus enseres para dejar finalmente el domicilio, pero no se siente con la confianza para asegurar nada a ciencia cierta. No en vano, y para añadir más incertidumbre al asunto, esta familia okupa ha dejado en el domicilio de La Escontrilla, tal como adelantó este diario, a uno de los dos perros que tenían, "un pastor belga de la raza malinois que anda a sus anchas por toda la casa y aunque nos dicen que no muerde, han intentado acercarlo a la valla de la entrada pero no ha habido manera", comentó.

Los vecinos del inmueble okupado tienen la casa número 32 "muy controlada" mientras que el mediador entre las partes, que se ha reunido en varias ocasiones con los okupas, insiste en que "no han regresado a vivir a la vivienda que dejaron en la madrugada del pasado lunes, sino que fueron a recoger algo y se marcharon", remarcó José Antonio quien señaló su intención de sacar fotografías a diferentes horas del día "para demostrar a quien se necesite que en el domicilio de mi tío tan solo queda ya el perro".

Recuperación
 

En ese sentido el sobrino de Jesús Sánchez, el octogenario que se encuentra reponiéndose de sus dolencias físicas en el hogar de su hija en Sopela, afirmó que este próximo lunes se va a poner en contacto con su abogado "para que en caso de que finalmente se confirme que se han marchado, como así parece, podamos recuperar el inmueble".

La okupación del inmueble de Jesús Sánchez, en el que llevaba residiendo más de 60 años, tuvo lugar el pasado día 29 de junio cuando se encontraba convalenciente de una operación de rodilla y de otras dolencias físicas propias de su edad en la casa de su hija en Sopela. Vecino muy conocido en Trapagaran –donde regentó junto con su mujer un bar muy cerca de la estación del funicular en La Escontrilla–, la okupación de su vivienda generó un gran malestar entre la ciudadanía del municipio minero que se tradujo en una gran manifestación de protesta que congregó a varios cientos de vecinos que exigían el fin de la okupación a los que la Ertzaintza impidió el acceso hasta la vivienda okupada. Ello no fue un obstáculo para que un numeroso grupo de jóvenes burlara el cordón policial y apedrease el inmueble okupado.

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