Vecinos de los barrios de Osteiko, Landabide y Arteta de Urduliz han mostrado su “preocupación” por la intención del Ayuntamiento de Urduliz de ceder al Gobierno Vasco el solar dotacional EK-04 para la construcción de viviendas en régimen de alquiler social. Los residentes, que han impulsado la creación de una asociación denominada Landa Torrebarri Auzo Elkartea y una recogida de firmas –llevan ya más de 300–, aseguran que la parcela estaba prevista inicialmente para albergar “equipamientos educativos y otros servicios de interés general”, por lo que consideran que el cambio de uso debería ser objeto de un mayor debate y consenso.
En este sentido, subrayan que su postura no responde a “un rechazo de la vivienda social ni a intereses particulares”, sino a la defensa de “una planificación urbanística equilibrada, transparente y participativa”. Además, recuerdan que durante distintos procesos de participación ciudadana se plantearon alternativas para este espacio como la construcción de centros educativos, instalaciones sociales, asistenciales o culturales, propuestas que, a su juicio, no han sido suficientemente tenidas en cuenta por el Consistorio.
En esta línea, consideran que la construcción de viviendas de gran volumen en la parcela tendría un “importante impacto” sobre el entorno urbano. En concreto, argumentan que “se trata de un terreno de apenas 30 metros de anchura, por lo que un edificio de estas características afectaría de forma directa a las viviendas colindantes, reduciendo la sensación de amplitud y alterando las condiciones de luz y vistas de la zona”. Igualmente, apuntan que el crecimiento poblacional experimentado en la última década, pasando de 3.770 habitantes a más de 6.000, hace necesario “priorizar la creación de nuevas dotaciones públicas antes que destinar uno de los pocos suelos dotacionales disponibles a uso residencial”.
Entre las infraestructuras que consideran más urgentes está la construcción de un centro de día para personas mayores, la ampliación de la haurreskola, la creación de un gazteleku para la juventud, nuevos espacios polivalentes para uso comunitario y proyectos relacionados con la recuperación y divulgación de la memoria histórica del Cinturón de Hierro.
Como alternativa al proyecto residencial, proponen desarrollar un complejo dotacional intergeneracional que integre en un edificio de baja altura una haurreskola ampliada y un centro de día, una solución que permitiría “responder a dos necesidades sociales manteniendo una mejor integración paisajística y minimizando el impacto sobre las viviendas”, indican. Otra opción que ponen sobre la mesa es convertir la parcela en un parque dotacional urbano o plaza pública que actúe como espacio verde de transición entre los edificios, incorporando un gazteleku o centro sociocultural de reducidas dimensiones.
Asimismo, defienden que se debe mantener la reserva del suelo para futuras necesidades educativas derivadas del crecimiento de la población infantil y trasladar el proyecto de vivienda protegida a otras parcelas municipales de mayor tamaño o situadas en zonas de expansión, donde su desarrollo no genere “problemas de masificación ni afecte al equilibrio urbanístico”.
Por todo ello, reclaman al Ayuntamiento de Urduliz que “reconsidere la cesión del terreno y promueva un proceso de participación abierto e inclusivo”.