Galdakao avanza hacia un Servicio de Ayuda a Domicilio municipal
El equipo de gobierno espera hacerlo realidad en noviembre y el PNV muestra dudas y reticencias
El último pleno municipal de Galdakao dio un paso significativo en el proceso de municipalización del Servicio de Ayuda a Domicilio con la aprobación inicial de la memoria y el reglamento para la gestión directa de unas importantes tareas, ahora en manos de una empresa privada.
El nuevo sistema, que se espera poder implantar en noviembre, permitirá ofrecer una atención integral, más rápida y personalizada a las necesidades de las personas usuarias. En palabras de la concejala de Acción Social, Amets Iturbe, las principales mejoras serán el “refuerzo de los tiempos mínimos de atención y el aumento de la intensidad del servicio” que estará garantizado durante periodos vacacionales y festivos “mediante planes específicos”. Además, se ampliará el servicio de respiro para las personas que realizan tareas de cuidado durante todo el año y también se incorpora un nuevo nivel de atención III+ para responder mejor a las situaciones de dependencia más complejas.
Desde el punto de vista laboral también hay grandes ventajas. El Servicio de Ayuda a Domicilio municipal de Galdakao implicará la creación inicial de 40 nuevos puestos de trabajo entre el equipo encargado de las labores administrativas y de coordinación y el integrado por las profesionales que prestarán atención directa. Eso sí, la mayoría de la plantilla se incorporará mediante la subrogación del personal actual, pero también está previsto poner en marcha, tras el verano, una convocatoria para la creación de una bolsa de trabajo.
Reticencias del PNV
La memoria y el reglamento del futuro servicio salieron aprobadas con los 12 votos a favor de EH Bildu (9 representantes), Auzoak (2) y UH (1), los 6 votos en contra del PNV y las 2 abstenciones del PSE.
La formación jeltzale, principal fuerza de oposición de la corporación local, fue la más crítica al considerar que “una decisión de este calibre” no puede adoptarse si no existe la garantía de que las personas usuarias “recibirán la misma o mejor atención, que las trabajadoras tendrán seguridad sobre su futuro laboral y que el Ayuntamiento podrá asumir el coste sin poner en riesgo otros servicios públicos”.
A juicio del PNV, esas garantías no existen hoy. Y no lo advierte solo esta formación política, sino que también “lo señalan el informe desfavorable del Interventor municipal y la memoria jurídica del Secretario General”, que alertan en esos documentos “de importantes riesgos económicos, administrativos y organizativos derivados del cambio de modelo” y, por ello, también ha mostrado su preocupación por las "expectativas generadas entre la plantilla”, explica.