Después de meses esperando respuesta a los correos electrónicos enviados, los pitidos de mensajes de WhatsApp de madrugada procedentes de México a medida que la investigación progresaba sonaban a música celestial para María Jesús Pacho, profesora de la EHU especialista en arquitectura contemporánea y comisaria de la exposición sobre Santos López de Letona (1842-1925) prorrogada en La Encartada hasta el 30 de junio. Nacido en Zeanuri, fue uno de los accionistas de la entonces fábrica textil fundada en 1892 en Balmaseda, actualmente museo, y también indispensable para la construcción del Puente Bizkaia.
Un indiano dotado de un acertado olfato para los negocios que diversificó sus inversiones impulsado en su carrera por su mujer, Josefa Gómez Rueda (1855-1925), natural de la ciudad de Puebla. Reconoce su importancia el libro recién publicado que recopila los hallazgos de más de dos años de estudios coordinados a ambos lados del océano Atlántico, de ahí su título de Una vida tejida entre dos mundos, aunque “quizás serían más porque la Bizkaia que dejó al emigrar no tenía nada que ver” con la que el matrimonio, que tuvo doce hijos, encontró cuando decidió instalarse definitivamente en Bilbao, señaló la directora de Ainara Martínez Matía. La directora de La Encartada agradeció a Alberto Santana, historiador, etnógrafo y jefe del servicio de Patrimonio Cultural de la Diputación Foral de Bizkaia que prendiera la idea de la exposición.
A lo largo de ocho capítulos se analizan el valor de las actas notariales como reflejo de “economía, sociedad y relaciones humanas”, señaló la catedrática de la EHU especialista en Historia de América Ana de Zaballa, el impacto de la emigración vasca a América en los siglos XIX y XX que sigue influyéndonos en la actualidad, según el profesor de la EHU especialista en migraciones y mundo Atlántico Óscar Álvarez Gila, el sector textil, los indianos y la promoción inmobiliaria en Bilbao, el grupo de inversores en La Encartada desde la perspectiva indiana, las rutas de ultramar en las que los desplazamientos implicaban el retorno a la tierra natal y la industria textil en la ciudad de Puebla, en la que comenzó a forjar su fortuna.
Fruto de esa colaboración ha resultado indispensable el trabajo con la historiadora mexicana Blanca Esthela Santibáñez Tijerina, que también acudió a la presentación celebrada en la bilbaina Sala Rekalde. Allí relató el arduo rastreo hasta dar con el testamento de Santos López de Letona y el vínculo emocional con el personaje que la llevó a visitar la antigua fábrica textil de Balmaseda, que “me fascinó”. Tras una exposición que “más que cerrar preguntas, abre otras nuevas” le gustaría indagar específicamente sobre Josefa Gómez Rueda, la esposa del protagonista.
Contribuye también con un capítulo del libro la historiadora de Karrantza María Teresa Paliza Monduate, quien destacó “la audacia y tremenda visión de futuro” de López de Letona y otros indianos como él que “a su vuelta fueron muy emprendedores”.