“El bienestar y la seguridad de los menores está por encima de todo y quien la hace la paga”
Reconoce que no existe el riesgo cero y defiende que un sistema más ordenado y transparente genera confianza tanto en las familias como en las propias entidades organizadoras.
Alejado de las lecturas alarmistas, el director de Juventud del Gobierno Vasco insiste en el trabajo desarrollado desde el arranque de la legislatura para consolidar las políticas públicas del ocio y tiempo libre en Euskadi. Por eso solicita respeto y poner en valor la labor del monitorado -y de todo el personal que contribuye a sacar adelante estos campamentos- ya que, a juicio de Adrián López Saratxaga, “han pagado justos por pecadores”.
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Nuestras acciones en materia de ocio y tiempo libre no están basadas en una acción u otra si no en la consolidación de la política pública del ocio y tiempo libre. Euskadi lleva más de cincuenta años, y lo vimos hace unas semanas en el 60º aniversario de Euskalerriko Eskautak, fomentando valores de solidaridad, cuidado de la naturaleza, en la protección de las personas y en la formación de los educadores y las educadoras. Desde el primer momento de la legislatura dijimos que íbamos a fortalecer la estrategia de ocio y tiempo libre por ser uno de los espacios de acción comunitaria inclusiva. Pero en medio de nuestra planificación se produjeron las denuncias del campamento de Bernedo. Quiero aprovechar para dejar claro a las familias vascas que nos hemos dejado la piel para reforzar de manera estructural la prevención, la supervisión y el acompañamiento a este tipo de actividades, colocando el bienestar de los y las menores en el centro.
¿Una persona es suficiente para ejecutar ese trabajo en todo Bizkaia?
Identificamos a una inspectora como interlocutora con cada diputación, pero no trabaja de manera aislada. Existe coordinación entre territorios, apoyo mutuo entre los equipos de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa y de las propias inspectoras. Además, el trabajo no consiste únicamente en visitas presenciales: hay un importante componente de análisis previo y seguimiento posterior. Con lo cual no podemos decir que hay una inspectora por territorio, sino que se repartirán según el número de solicitudes que haya en cada territorio, según la época del año… Reitero que la comunicación es diaria con las diputaciones por lo que las inspectoras conocen al dedillo lo que sucede en el país, no solo en un territorio. Nuestro país es rico en movimientos asociativos en materia de ocio y tiempo libre y el estar en el día a día da lugar a poner ojos y corazón en cada actividad.
¿En qué consiste concretamente el trabajo de esta plantilla de inspectoras?
El trabajo incluye revisión documental, solicitar subsanaciones, visitas a las actividades, comprobación de ratios, observación del desarrollo de la actividad y elaboración de informes. También cumplen una función pedagógica y de acompañamiento, ayudando a las entidades a mejorar sus prácticas. Al igual que atender a las familias en caso de que sea necesario, atendiendo a sus dudas y consultas. Nuestro objetivo es que las familias confíen en la administración y que sepan con certeza que sus hijos e hijas están seguros y disfrutando de la actividad.
¿Es gente que conoce este tipo de ofertas veraniegas, antiguos monitores, por ejemplo?
Se ha definido el perfil en la mesa de coordinación, además de función pública. Son perfiles técnicos de la administración que han recibido una formación por parte de una persona experta con más de 30 años en esta materia en otra administración. Ha sido un lujo esta formación para poder desgranar varios temas de la declaración responsable y actualizarlos. De lo que sale bien hay que copiar.
¿Qué protocolo se seguiría en caso de detectar irregularidades o incumplimientos?
Depende de la gravedad del incumplimiento. Puede implicar desde una corrección inmediata hasta la paralización de la actividad y la apertura de un procedimiento administrativo. La prioridad absoluta es siempre la protección de los menores.
¿Confía en que esta actuación lanzada desde el Gobierno Vasco devuelva la paz a estas actividades veraniegas para menores?
¿No existe la paz? Empatizo con las familias y los menores que denunciaron el caso Bernedo, pero creo que hablar de que no hay paz es un poco alarmista. Pido respeto y poner en valor a todos los y las monitores, directores, cocineros,... ya que interesadamente han pagado justos por pecadores. Detrás de la puesta en marcha de una actividad hay muchas horas de trabajo de planificación basado en competencias, coeducación, respeto hacia los demás… No es cuestión de juzgar sino de poner las mimbres para hacer campamentos más inclusivos. No existe el riesgo cero, pero un sistema más ordenado, más transparente y con mayor presencia institucional genera confianza tanto en las familias como en las propias entidades organizadoras. No se nos puede olvidar que hablamos de cientos de actividades anualmente planificadas y desarrolladas, y estamos hablando de casos aislados en todo momento.
¿Cree que la confianza en el sistema se ha visto dañada?
Los hechos de Bernedo causaron una sacudida evidente y sería irresponsable negarlo. Precisamente por eso hemos actuado con decisión: para reforzar el sistema y demostrar que la Administración responde cuando algo falla. Creemos que unas y otras debemos ser responsables en la materia que nos toca siendo la prensa también un agente influyente en la comunicación y depende cómo se den los temas podemos llegar a revictimizar a los y las menores.
¿Un mensaje de tranquilidad a madres y padres que quiera transmitir?
Queremos decir a las familias que no están solas y si es así por favor que nos lo hagan saber. Somos una Administración vigilante y comprometida. Las colonias y campamentos son y serán espacios de relaciones comunitarias y educativos muy valiosos. Durante estos meses, hemos reforzado las garantías más que nunca. El compromiso es claro: el bienestar y la seguridad de los menores está por encima de todo. Y quien la hace la paga.