Proponen una sede conjunta entre Bilbao y Donostia para el Mundial 2030
Las instituciones vascas han informado a la FIFA de su voluntad de continuar adelante con el proceso para ser sede del Mundial 2030 y plantean una "única sede vasca" con dos estadios: San Mamés en Bilbao y Anoeta en Donostia
Bilbao y Donostia unen formalmente sus fuerzas de cara al Mundial de fútbol 2030. Los ayuntamientos de ambas capitales, las diputaciones forales de Bizkaia y Gipuzkoa, el Gobierno Vasco, el Athletic y la Real Sociedad han remitido de forma oficial a la FIFA un documento conjunto en el que ratifican su firme voluntad de continuar integrando el proceso de selección de sedes para albergar la gran cita deportiva internacional. Esta decisión, adoptada de manera coordinada y dentro de los plazos estrictos fijados por la federación de fútbol, llega tras un riguroso examen técnico de viabilidad en el que las administraciones públicas implicadas han priorizado la perspectiva de país y el interés general del territorio.
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En un comunicado, las administraciones implicadas han querido trasladar que "las Instituciones de ambas sedes llevan cuatro años trabajando de forma seria y rigurosa para ser sedes del Mundial 2030 y continuarán en esa misma senda en las fases subsiguientes". "En el año 2022, las Instituciones Vascas, ante la elevada exigencia de determinados requerimientos exigidos por la FIFA, trabajaron sobre las condiciones generales y, en 2024, trasladaron a la FIFA un documento que recogía los aspectos que consideraban que no podían ser asumidos por ninguna de las dos sedes, tanto desde el punto de vista económico como del de impacto en la ciudadanía", han explicado.
Las líneas rojas
Sobre los elementos señalados como líneas rojas por las instituciones vascas, señalan que se encuentran " algunos costes económicos muy elevados; las exigencias para demostrar la capacidad de celebrar eventos internacionales en las sedes; la necesidad de modificar aspectos normativos; la exigencia de nuevas inversiones en los estadios y en los territorios; la no inclusión de las lenguas cooficiales en Euskadi; la no realización de otros eventos en las ciudades-sede durante las fechas de la competición; y determinadas exclusividades para la empresa organizadora del Mundial".
"El pasado mes de marzo de 2026 representantes de la FIFA visitaron los campos de San Mamés y Anoeta. Tras esa visita, sin que ninguna de las cuestiones trasladadas dos años antes por las Instituciones Vascas hubieran sido ni siquiera consideradas, se comenzó un análisis profundo de lo que supondría aceptar todas las peticiones para acoger dos sedes del Mundial 2030", han detallado.
Según han explicado, las Instituciones Vascas, "en un proceso de puesta en común entre ambas sedes", han decidido que "en la defensa de los intereses y el bienestar de la ciudadanía a la que representan, presentar a la FIFA un presupuesto único de lo que supondrían los aspectos que sí estarían dispuestos a asumir, considerando que ambas se unirían en una única sede, con dos estadios, San Mamés y Anoeta, para una fase de grupos en el año 2030, jugándose dos partidos en cada estadio". Esta decisión, matizan, viene marcada porque "de no hacerlo de esta forma, sea aceptada o no dicha propuesta, supondría un perjuicio para la sociedad vasca, en general". Ahora, queda esperar a la respuesta de la FIFA de si el planteamiento de las Instituciones Vascas es viable.
Una decisión "adecuada para el conjunto de país"
Paradales ya avanzó hace días se estaba estudiando minuciosamente las demandas de la FIFA para tomar la decisión "más responsable y más adecuada para el conjunto del país". Según detalló,el estudio implicaba analizar el impacto en ámbitos críticos, tales como "la logística, la movilidad del transporte público, la fiscalidad, las inversiones en infraestructuras y cuestiones de carácter económico-financiero".
En plena sintonía con las palabras del lehendakari, desde la Diputación Foral de Bizkaia inciden en que la posible cita mundialista es "un evento excepcional y, como tal, debe ser abordado". Fuentes de la institución foral recalcan que ahora mismo "es el momento del análisis", un trabajo exhaustivo que están desarrollando de forma conjunta las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa, los consistorios de Bilbao y Donostia, y el propio Gobierno Vasco.
El objetivo de este frente común no es otro que estudiar "en profundidad los impactos e implicaciones que conlleva tal evento en todos los ámbitos", subrayando de forma categórica que toda esta evaluación técnica y económica se está realizando siempre "bajo una perspectiva de País".