El Ayuntamiento de Bakio aprobó en el último pleno del mes de abril la nueva ordenanza municipal de tenencia responsable de animales que, entre otros aspectos, incrementa la cuantía de las sanciones en caso de infracción y establece zonas de esparcimiento para que los perros puedan estar sueltos.

En este sentido, el grupo municipal del PNV, que ha respaldado la nueva normativa, ha mostrado también “preocupación” por el aumento de ataques de perros registrados en los últimos meses en la localidad que han generado inquietud entre la población.

En concreto, en apenas cinco meses, entre el pasado mes de septiembre y el pasado mes de enero, un total de siete animales –dos perros, una gallina, una cabra y tres ovejas– han muerto y doce ovejas han resultado heridas de diversa consideración por mordeduras de perros “fuera de control”, según denuncian los jeltzales.

Cabe señalar, además, que algunos de los propietarios ya habían protagonizado incidentes previos, lo que, a juicio de los jeltzales, evidencia carencias en la supervisión municipal. Precisamente, junto con las multas correspondientes, se les han decomisado los animales y se les ha retirado la licencia para la tenencia de animales e, incluso, a uno de los infractores se le ha aplicado una sanción de 10.000 euros por no tener esterilizado el perro catalogado como “potencialmente peligroso”.

Por todo ello, consideran que la ordenanza supone un avance significativo al establecer un marco regulador más claro y un régimen sancionador definido, pero no resulta suficiente “si no va acompañada de medidas de control, inspección y seguimiento de reincidentes” y por eso instan al equipo de gobierno de EH Bildu a “reforzar las labores de control”. En esta línea, señalan que, aunque no tiene la misma gravedad, es habitual “ver a muchos vecinos y vecinas paseando a su can suelto y sin rastro alguno de la correa con la que deben pasear a los perros según indica la ordenanza”.

Sanciones de 100.000 euros

A este respecto, la nueva ordenanza incluye una actualización de las sanciones que podrían alcanzar hasta los 100.000 euros, cuando anteriormente el tope fijado para infracciones muy graves era de 15.025 euros. En concreto, las infracciones leves contemplan multas económicas que van desde los 100 hasta los 3.000 euros; las graves, de 3.000 a 10.000 euros; y las muy graves, de 10.000 a 100.000 euros.

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Asimismo, otra de las novedades es la inclusión de espacios específicos donde los animales pueden estar sueltos, como son un área verde junto al camino de Atxaga que será delimitada con una valla; en tramos del arroyo Estepona, entre la rotonda de Iru Bide y el barrio de Zubiaur, especialmente en accesos al río ya acondicionados; y en el parque cercano a la regata de Ibarreta. En cuanto a la playa, su uso con perros quedará regulado específicamente en una ordenanza propia.

Por último, la formación jeltzale ha propuesto poner en marcha una campaña informativa sobre la nueva ordenanza para “mejorar el conocimiento de la normativa entre la ciudadanía y fomentar una tenencia responsable”. Igualmente, insisten en que garantizar la seguridad, el bienestar animal y una convivencia adecuada en los espacios públicos requiere no solo de regulación, sino de una implicación activa del Ayuntamiento en su aplicación efectiva.