La pasada semana el consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, y la alcaldesa de Bermeo, Nadia Nemeh Shomaly, visitaban las obras de rehabilitación integral de 76 viviendas y regeneración urbana de las calles Iparragirre y Grupo Txibitxiaga en el municipio, que han supuesto una inversión de 8 millones de euros.

Sin embargo, y a pesar de que es normal que las obras provoquen molestias, cuatro personas de uno de los inmuebles que se están rehabilitando en Iparragirre 2, están viviendo una situación insostenible.

Las residentes, con una edad de en torno a los 80 años, denuncian que las obras de urbanización y reforma de la zona están provocando que el agua se filtre directamente al interior de sus casas, lo que ha empeorado con las lluvias de las últimas semanas "en este momento tengo la puerta de entrada hinchada por la humedad y no puedo abrir, y los días de lluvia el agua cae a chorros por las baldosas, estoy desesperada" señala Lucía Rodríguez, que cumplirá 80 años en primavera y se muestra muy enfadada ante la situación.

Los cubos forman parte del mobiliario

Los cubos forman parte del mobiliario L. R.

Este es, precisamente uno de los bloques que se está rehabilitando y que conllevará la mejora de la fachada, eficiencia energética y accesibilidad, con el cambio de ventanas e instalación de un ascensor, un proyecto que se está llevando a cabo "a través del Ayuntamiento y del Gobierno Vasco con los fondos New Generation. Nos explicaron el proyecto y nos convencieron" .

Las obras comenzaron en verano, pero desde hace un mes, con la lluvia, "nos caen cascadas de agua dentro del edificio por la escalera que están haciendo para colocar el ascensor, e incluso dentro de las viviendas, provocando desperfectos en las mismas. Tengo miedo que se moje el cuadro eléctrico" señala Lucía, quien junto con el resto de vecinas han acudido en más de una ocasión a la oficina de información, abierta precisamente para atender al vecindario y hacer el seguimiento de las obras, "nos dijeron que cambiarían al encargado pero no ha servido para nada. He hablado con todo aquel responsable que se haya dignado a recibirme, pero nadie se hace cargo, siendo la situación peligrosa e inaguantable" afirma esta vecina, que indica que en total había 13 vecinos "pero la mayoría estaban de alquiler y se han ido, y ahora aquí vivimos cuatro personas". y añaden que "hemos aguantado demasiado. Han necesitado siete meses para hacer el hueco del ascensor y ahora no aparecen" añaden las vecinas.

Escalera donde se ubicará el ascensor y por el que se filtra el agua

Escalera donde se ubicará el ascensor y por el que se filtra el agua L.R.

Agradece que el Teniendo de Alcalde acudiera a ver su situación "y se asustó. El pasado fin de semana volvió, él solo, para ayudarnos a colocar tablas y evitar que pasara el agua", aunque lamenta que siguen sin tomar medidas.

A todos los inconvenientes se suman "los pagos que hemos tenido que hacer. Nosotras ya hemos adelantando el dinero y ¿ahora qué?" se pregunta. Precisamente en la visita del consejero de la semana pasada destacaba que la aportación vecinal, "cercana a los dos millones de euros, constituye uno de los pilares fundamentales del proyecto”.