El Ayuntamiento de Sopela ha instado a la Diputación Foral de Bizkaia, al Consorcio de Transportes de Bizkaia y a Metro Bilbao a que elaboren un nuevo estudio para instalar servicios públicos en estaciones de Metro Bilbao.
En este sentido, en el último pleno municipal, EH Bildu, Elkarrekin Sopela, PSE-EE y AVS presentaron una moción para solicitar la realización de dicho estudio argumentando que las estaciones de metro, inauguradas en 1995, “se diseñaron para transporte suburbano y no incorporaron servicios sanitarios de uso público debido a razones históricas”. Además, recordaron que, en noviembre de 2016, las Juntas Generales de Bizkaia acordaron instar a la Diputación a realizar un estudio sobre la posibilidad de instalar servicios públicos en algunas estaciones. Una solicitud que fue respondida por Metro Bilbao en marzo de 2017 con un informe que no veía viable el proyecto debido “a la falta de espacio, afectación grave al proyecto funcional de Metro Bilbao y desproporcionado coste de ejecución y posterior mantenimiento”.
A este respecto, el estudio de 2017 cuantificó los costes de implementación en las estaciones. Por ejemplo, en el caso de estaciones de nueva construcción, el coste por servicio público ascendería a unos 185.000 euros, sin contar mantenimiento, y para la adaptación teórica de una estación existente mediante excavación, el coste se situaría en torno a los 300.000 euros por cada aseo. Además, desde el suburbano reflejaron que “el recorrido medio es de 6,45 kilómetros y el tiempo medio de viaje se sitúa en torno a los 10 minutos”. Sin embargo, los grupos municipales de Sopela consideran que, dada la antigüedad del informe (2017) y los avances tecnológicos en sistemas de saneamiento, seguridad y soluciones arquitectónicas, “resulta necesario reevaluar la situación actual”. Asimismo, señalan que “el contexto ha cambiado de manera significativa, puesto que la red de metro se ha ampliado, los tiempos de viaje son mayores, y existe hoy un mayor consenso institucional y social en torno a la necesidad de servicios públicos accesibles e inclusivos”. Por ello solicitan llevar a cabo un análisis estratégico sobre la posibilidad de implantar un servicio cada cuatro o cinco estaciones y en los extremos de línea; un análisis técnico en estaciones no subterráneas, especialmente en las cabeceras de línea; un estudio de la implementación de sistemas inteligentes de acceso mediante la tarjeta Barik que permitan el uso de los aseos y el reingreso al sistema sin penalización ni duplicidad de billete dentro de un tiempo limitado o la actualización de los costes de ejecución y mantenimiento”.