El Ayuntamiento de Ortuella ha tomado la decisión de poner cámaras de videovigilancia en el ascensor urbano de Golifar. Esta medida del Consistorio ortuellarra llega con el objetivo de que este elemento de mejora de la accesibilidad no sufra nuevos actos vandálicos y se haga un buen uso de este elevador que mejora, sin lugar a dudas, la calidad de vida de muchos vecinos y vecinas de esta zona de la localidad. El último de estos episodios ha tenido parado el ascensor durante casi un mes y ha supuesto una inversión para la institución local de 6.000 euros.

Pero más allá del importante desembolso económico acometido por el Consistorio a causa del incivismo de unos pocos, el principal daño es el hecho de que este acceso haya estado fuera de servicio durante casi un mes para perjuicio de la ciudadanía. “Estos actos vandálicos perjudican directamente a nuestros vecinos y vecinas, que durante semanas no han podido hacer uso de esta infraestructura esencial para su movilidad”, indicó Saulo Nebreda, alcalde de Ortuella.