Lo que empezó como una idea lanzada casi sin expectativas en Instagram se ha convertido en una comunidad de más de 800 personas en Bizkaia con un objetivo muy claro: hacer planes, conocer gente y no quedarse en casa sin saber qué hacer. Detrás de esta iniciativa está Iker González, a través de su cuenta @iker_balma, un joven bilbaino apasionado del monte desde pequeño, que decidió crear un grupo para organizar actividades cuando se dio cuenta de que muchas veces tenía tiempo libre, pero no con quién compartirlo. “Me gusta mucho subir al monte y hacer este tipo de actividades, pero la gente de mi cuadrilla no tiene el mismo tiempo que yo. Trabajo una semana de mañana y otra de tarde, y mis amigos, que la mayoría curran en hostelería no siempre pueden quedar”, explica.

Para no tener que subir solo al monte ni renunciar a sus planes, decidió grabar un vídeo en Instagram invitando a quien quisiera a unirse. “Pensé que se iba a unir poca gente, pero al final hay más de 800 personas en el grupo. Ha sido una pasada”, señala.

El grupo ya ha realizado su primera salida oficial. Fue el pasado lunes 5, cuando 32 personas del grupo se animaron a subir al Pagasarri y al Ganekogorta. “Fue súper bien, la gente estaba encantada. Vinieron personas de todo Bizkaia”, detalla. Aunque la gran mayoría son vizcainos, la comunidad está organizada por zonas para facilitar que la gente pueda quedar con personas cercanas y también de otros territorios. “Hay subgrupos por comunidades. Así la gente se mete en el grupo de su zona y van proponiendo planes”, explica.

La primera de las excursiones organizadas por el grupo de Iker González. Cedida

Planes diferentes

Te puede interesar:

Aunque la montaña es una de las grandes protagonistas, la idea es que el grupo sirva para todo tipo de actividades. “No es solo para subir al monte. Hemos hablado de hacer paintball, ir a esquiar, tomar algo… planes diferentes que le puedan gustar a todo el mundo”, indica. Iker destaca que la iniciativa está pensada para personas de todas las edades. “Igual a una persona de 60 años no le apetece subir al monte, pero sí hacer paintball o quedar a tomar algo”.

Más allá del deporte, el objetivo principal es combatir la soledad y facilitar que la gente tenga planes cuando su entorno no puede quedar. “Hay gente que entre semana o los fines de semana está sola porque todo el mundo trabaja. Y dices: ‘¿qué hago yo ahora?’. Pues te metes en el grupo y ves que han quedado para tomar algo y te apuntas”, cuenta. Para Iker González, el mayor beneficio es conocer gente cercana con las mismas ganas de moverse. “Conocer gente de tu entorno para hacer planes diferentes, no solo con tu cuadrilla de siempre”, matiza. Una iniciativa sencilla, nacida en redes sociales, que en pocas semanas ha creado una red de personas dispuestas a compartir monte, deporte, ocio y, sobre todo, compañía. “Es una comunidad para hacer de todo tipo de actividades, no solo monte”, resume.