El Bar Katilu de Basauri es un ejemplo más del desbordante espíritu solidario de esta localidad vizcaina. Regentado por Manu Orozco desde 2017, ha seguido la estela marcada desde años antes en el café Lepanto de Bilbao con iniciativas benéficas que han tenido como destinataria la India a través de la Fundación Vicente Ferrer. Desde ese primer local, se logró aportar financiación a una decena de 10 proyectos gracias a los más de 170.000 euros recaudados.

Ya desde Basauri, sus altruistas iniciativas han servido, entre otras acciones, para ayudar en la construcción de un embalse en Yerragunta, la adquisición de monitores fetales para hospitales en la India o colaborar con la ONG ‘Sonrisas de Bombay’ en la concesión de becas para la población estudiante más desfavorecida.

Y ahora para Mozambique

Así ha sido, hasta ahora. Sin embargo, el veto del gobierno del país a la llegada de fondos para esta conocida ONG ha obligado a virar el rumbo, pero no las buenas intenciones. En esta ocasión, el rincón solidario de Katilu ha puesto su mirada en Mozambique y en el daño que está provocando en la población local el virus VIH. Porque, sin el tratamiento adecuado, la enfermedad puede alcanzar su estadio más avanzado, es decir, el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).

Desde el pasado 1 de octubre, y gracias a acciones como pintxopotes y lotería solidaria, donaciones espontaneas a la hucha y venta de joyería, el Katilu ha logrado alcanzar el objetivo marcado: recaudar 8.200 euros para que el Hospital Carmelo de Mozambique pueda financiar la compra de retrovirales y medicar a 48.000 personas afectadas por el virus.

Sin duda, una muy buena noticia para comenzar el año y una razón más para que Manu Orozco siga impulsando, desde su establecimiento hosteleros, acciones solidarias con los más necesitados.