Como consecuencia del proyecto de urbanización de Birjinoste, uno de los puntos más peligrosos de circulación en el centro de la villa pasó a la historia. Y es que, tras la demolición del caserío del artesano Juan Unzueta y de otros dos inmuebles, la calle Larrasoloeta mejoró en movilidad y seguridad vial con el ensanchamiento de la carretera. Atrás quedó el tramo por el que apenas podían coincidir dos vehículos y ahora que las obras continúan su curso, el proyecto recoge la creación de una rotonda en la confluencia de la mencionada calle y Santasusanoste que está incluida en el sistema general viario y que servirá para reordenar el tráfico en el entorno. A este respecto, la corporación municipal aprobó por unanimidad durante la sesión plenaria que tuvo lugar ayer, miércoles, realizar una modificación puntual de las normas subsidiarias para que la futura rotonda no obligue a derribar el edificio antiguo de ONA.

Se traducirá, sobre todo, en una menor contaminación medioambiental y reducción también el impacto en la economía local. “Se trata de modificar la dimensión de la rotonda proyectada para evitar el derribo del edificio de ONA y su posterior edificación”, explicó la teniente de alcalde Sara Oceja. Por este motivo, el pleno dio luz verde a la modificación puntual del Sistema General Viario creado por las Normas Subsidiarias, para crear una rotonda más pequeña que “no comprometa la capacidad y la funcionalidad de las comunicaciones a futuro, y que es pertinente para la integración de consideraciones ambientales que promueven un desarrollo sostenible. Al evitarse el derribo de dicho edificio, que está inventariado como suelo potencialmente contaminado, se reducirá la generación de residuos”, justificaron responsables municipales.

Con esta modificación Larrasoloeta seguirá contando con una rotonda que servirá para reordenar el tráfico tras la urbanización de Birjinoste, pero lo hará sin efectos adversos significativos sobre el medio ambiente.

CALLE ANTSO ESTEGIZ

En otra de las intersecciones de Larrasoloeta como es la calle Antso Estegiz, las obras de reurbanización siguen su curso. Se trata de un anhelado proyecto que en su primera fase cuenta con un presupuesto de 703.252 euros y un plazo de ejecución de ocho meses.

La actuación posibilitará ampliar las aceras y mejorar la accesibilidad para las y los vecinos en un espacio de 3.700 metros cuadrados, y que tiene como finalidad conseguir espacios mucho más amables, seguros, sostenibles y accesibles.