Atraca en Getxo el primer crucero desde hace dos años

El "Hanseatic Inspiration" llega a la terminal vizcaina con 150 turistas a bordo

31.08.2021 | 10:06
Atraca en Getxo el primer crucero desde hace dos años

Los cruceros turísticos vuelven a Bizkaia después de casi dos años de ausencia. El "Hanseatic Inspiration" ha atracado esta noche en la terminal de Getxo con 150 pasajeros a bordo, la mayoría alemanes y todos ellos vacunados, según ha informado la Autoridad Portuaria. La llegada de este crucero estaba programada para el 14 de octubre de 2020, pero se tuvo que posponer debido a la pandemia.





Cargados con maletas, Izkhard Strecker y sus dos acompañantes han terminado este martes su travesía en el crucero, por lo que han aprovechado para quedarse un día en Bilbao. "Todo el mundo conoce el Guggenheim, tenemos muchas ganas de verlo. Además, vamos a aprovechar que tenemos días libres para hacer noche en la ciudad y conocerla mejor", comparte Strecker. Respecto a las medidas en el crucero, explica que la mascarilla es obligatoria y que a través de megafonía se exige que todas las personas a bordo se laven las manos constantemente y mantengan la distancia social.





El buque, de 138 metros de eslora y 22 de manga, ha llegado cuando aún de noche procedente de Donibane Lohizune y partirá por la tarde hacia las islas Azores (Portugal). Ha atracado alrededor de las 6:00 horas en Olatua, la terminal de cruceros que el Puerto de Bilbao tiene en Getxo, procedente del puerto de San Juan de Luz, y tiene programado permanecer en la localidad hasta las 20:00 horas para partir con rumbo al puerto de Angra Do Heroismo, en las Azores.

DOS AÑOS SIN CRUCEROS

El 1 de noviembre de 2019 es la fecha en la que atracó el último crucero en Getxo, el 'AidaSol' con bandera italiana, pero propiedad de una naviera alemana que arribó con 2.216 pasajeros. Desde entonces, la actividad portuaria en la terminal marítima de Getxo quedó reducida a cero.

Además de afectar a las empresas que organizan viajes de este estilo, esta situación afectó también a la hostelería local, que vio reducido considerablemente el volumen de clientes. "Cuando llegaban cruceros se notaba mogollón, llenábamos todas las mesas y además eran personas que gastan más", cuenta Yerika Mendoza, camarera del bar Cabo Matxitxako situado en el Puerto Deportivo.
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