La ONU reconoce la aportación medioambiental de plantas como la de Zabalgarbi

Ha recogido estas consideraciones en un documento publicado como manual para impulsar la valorización energética de los residuos urbanos a nivel global

28.12.2020 | 11:03
Participantes en la mesa sobre los ODS organizada por Cebek y en la que ha tomado parte Zabalgarbi.

La Organización de Naciones Unidas ha reconocido la utilidad y la importancia de la actividad de las plantas de valorización energética, así como su papel clave en las políticas de gestión de residuos y en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El Centro Internacional de Tecnología Ambiental de la ONU ha recogido estas consideraciones en su informe oficial Valorización energética: consideraciones para una toma de decisiones informada (Waste to Energy: Considerations for Informed Decision-making). Este documento ha sido publicado a modo de manual para poder analizar e impulsar la valorización energética de los residuos urbanos a nivel global.

Desde la ONU destacan cuatro importantes aportaciones de estas plantas. La primera respecto al cambio climático, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, al evitarse la eliminación de los residuos en vertederos. También describe la capacidad de extraer el valor energético que contiene la basura para generar electricidad y vapor o district heating, más habitual en países del norte de Europa. Ante la escasez de suelos, indica que estas plantas son capaces de reducir hasta un 90% el volumen de residuos que terminan en vertederos convencionales. Y por último, el departamento medioambiental de la ONU apuesta por la valorización energética que mejora las condiciones para la salud y el medio ambiente.

Además, este órgano internacional ha destacado cómo en las regiones más avanzadas del mundo se tratan con esta tecnología entre el 25% y el 30% de los residuos urbanos. A nivel mundial, en la actualidad hay más de 200 plantas de valorización energética en construcción, las cuales estarán operativas entre 2021 y 2023. Estas instalaciones aprovecharán el valor energético de los residuos que no se pueden reciclar para generar electricidad y/o calor, con el vapor de agua que se genera en su combustión.

Impacto en el cambio climático


Algunas de las evidencias que ha analizado Naciones Unidas demuestran que "el aire emitido por ciertas chimeneas de conversión de desechos en energía puede ser más limpio que el aire que ingresa" y destaca "los beneficios climáticos de la conversión de residuos en energía".

Según los datos oficiales de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), estas plantas generan electricidad para 14 millones de ciudadanos europeos. A día de hoy, en Europa existen más de 500 plantas incineradoras, entre ellas 126 en Francia, 98 en Alemania, 40 en el Reino Unido y 34 en Suecia.

Entre las nuevas incineradoras destaca la recién inaugurada en Copenhague. Esta planta, conocida como Copenhill (la colina de Copenhague), es una infraestructura incluida en el plan de regeneración urbana, con el que la capital danesa pretende convertirse para 2025 en la primera ciudad del mundo con cero emisiones. La planta cuenta con una pista de esquí instalada en su techo, un restaurante panorámico y el rocódromo artificial más alto del mundo. La instalación gestiona cada año 400.000 toneladas de basura y provee de agua caliente a 160.000 casas y de electricidad a 62.500 hogares.

Actividad de Zabalgarbi


En Bizkaia, Zabalgarbi trata anualmente unas 225.000 toneladas de residuos que no se pueden reciclar y es capaz de generar 650 gigavatios hora/año, lo que equivale al 35% de la electricidad que se consume en los hogares del territorio. En estos 15 años de funcionamiento ha gestionado más de tres millones y medio de toneladas de residuos, que si hubieran ido al vertedero hubieran ocupado lo mismo que siete veces el estadio de San Mamés.

En este 2020 marcado por la pandemia, Zabalgarbi ha mantenido su servicio esencial las 24 horas al día, tratando entre otros, residuos de origen sanitario. Unos residuos que como las mascarillas, no se pueden reciclar y que requieren de un tratamiento específico para garantizar la destrucción de cualquier resto de virus.

Mientras tanto, en este periodo, la planta ha realizado su parada técnica anual de mantenimiento y ha seguido avanzando en los proyectos de innovación e investigación. Entre ellos, destacan la próxima puesta en marcha de una planta gasinera para suministrar Gas Natural Comprimido a los nuevos camiones de basura y los proyectos de nuevas infraestructuras para la valorización energética y material de residuos.

Objetivos de Desarrollo Sostenible


La empresa sigue trabajando en el despliegue de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, dentro de su estrategia de gestión. Así lo expuso Inés Alonso, directora de Responsabilidad Social y Medio Ambiente de Zabalgarbi, en la mesa que sobre los ODS organizó Cebek el pasado 14 de diciembre.

En su intervención, Inés Alonso expuso que en 2021, la empresa tiene previsto desarrollar nuevas infraestructuras de distribución y almacenamiento de calor, la puesta en marcha de proyectos de digitalización, aumentar la eficiencia energética de su operación, reforzar las colaboraciones en materia de sensibilización ambiental y continuar con su apoyo a entidades sociales de Bizkaia.

Dentro de esta estrategia se enmarca el acuerdo de colaboración que Zabalgarbi firmó el pasado mes de septiembre con la Cruz Roja, cuyo objetivo es paliar la situación generada por la pandemia del covid-19 en las personas, familias y mayores más vulnerables.