Mungia - La Asociación de Desarrollo Rural, Jata-Ondo, lleva más de un cuarto de siglo asesorando y acompañando a los productores y ayuntamientos rurales de las comarcas de Uribe Kosta, Uribe Butroi y Txorierri. Para su gerente, Jokin Etxebarria, uno de los principales hitos logrados por la agrupación es la de haber apoyado “la diversificación de la economía del ámbito rural con actividades que pueden complementar el sector primario”, señala.
Llevan 25 años impulsando el desarrollo rural de Uribe Kosta. ¿Recuerda cómo fueron sus inicios hace ya más de dos décadas?
-Surgimos coincidiendo con el ingreso en la Unión Europea, y con la misión de poder aglutinar a los agentes públicos y privados de la comarca implicados en el desarrollo rural. Desde la Diputación de Bizkaia y el Gobierno vasco adaptaron el marco local para que las Agencias de Desarrollo Rural (ADR) impulsaran el desarrollo integral de las comarcas en el ámbito rural. Después, paulatinamente, en cada comarca se fueron constituyendo las asociaciones y en nuestro caso, nacimos en el año 1991 para dar servicio a Uribe Kosta, Uribe Butroi y la comarca del Txorierri.
¿Qué logros destacaría como más importantes durante esta trayectoria?
-Más que proyectos concretos destacaría el impulso de un montón de iniciativas, como es el caso de las ayudas económicas que han permitido a ayuntamientos rurales disponer de equipamientos e infraestructuras para mejorar la calidad de vida de los residentes. Junto a esta cuestión, es de destacar el apoyo que hemos dado a la diversificación de la economía en estos entornos con actividades económicas que complementan al sector primario.
¿Qué iniciativas tienen entre manos actualmente?
-Tenemos cuatro grandes ámbitos de trabajo. Los tres primeros están ligados a la actividad económica de las zonas más rurales de nuestra comarca. Dentro de estas iniciativas, una se vincula al sector primario, otra al turístico -donde ampliamos nuestro papel como ente gestor turístico de la comarca- y un tercero ligado al resto de actividad económica del medio rural. Finalmente, contamos con otro ámbito más relacionado con la ayuda a la búsqueda de financiación de proyectos para municipios enfocados a infraestructuras, equipamientos y servicios, entre otras acciones relevantes.
¿Cómo se puede innovar en una comarca rural?
-Desde Jata-Ondo vemos que los primeros interesados en innovar son los propios productores. Son conscientes de que les conviene ponerse al día cuanto antes, y en este sentido la gente no se duerme en los laureles. En Jata-Ondo funcionamos como un agente a pie de comarca. Somos como una especie de bisagra entre los municipios de la comarca, productores locales y las administraciones. Somos los primeros a los que nos llegan las inquietudes del sector y nuestra tarea es la de canalizarlas a otras administraciones, como la Diputación o el Gobierno vasco, que son las que gestionan las ayudas. En definitiva, nosotros nos dedicamos a acompañar y asesorar a los productores.
¿Cuál es el perfil del nuevo productor?
-Ha evolucionado mucho por las nuevas tecnologías y la propia sociedad. Hemos detectado en estos últimos años que con la crisis ha habido un acercamiento de nueva gente al sector y muchas incorporaciones en la producción hortícola, donde sin necesidad de realizar grandes inversiones, pueden sacar rentabilidad. A estos se unen productores que venden directamente sus productos a través de cestas semanales y grupos de consumo.
¿Qué papel están jugando a día de hoy las nuevas tecnologías en esta evolución que comenta?
-Ha sido clave, sobre todo con la gente joven que se ha incorporado al sector y que está usando las redes sociales para darse a conocer y crear una red de contactos que ha potenciado la venta de productos. Las nuevas tecnologías permiten a los agricultores estar en contacto directo para solventa las necesidades que puedan tener y sobre todo, establecer un vínculo directo con los clientes.
¿Cuántos municipios forman parte de Jata-Ondo?
-Contamos 23 ayuntamientos y otros 30 socios más. En Jata-Ondo no son personas físicas las que conforman la agrupación sino personas jurídicas. De este modo, contamos con la parte de la administración, representada por ayuntamientos de la comarca, más otras entidades vinculadas al entorno rural como las asociaciones de ganadores, agricultores o turístico.
Precisamente, otro de sus ámbitos más activos y visible es la promoción turística de la comarca.
-Así es, nuestra misión es la de coordinar las iniciativas turísticas con todos los agentes el sector en la comarca. En este contexto, contamos con la Mesa de Turismo Comarcal para llevar a cabo las actividades o propuestas, así como lograr financiación para que sean una realidad. Además, más allá de la labor de promoción turística de la comarca lo que trabajamos en Jata-Ondo es el asesoramiento para la preparación del sector en el servicio turístico.
¿Qué iniciativas han potenciado en este ámbito?
-Hemos desarrollado el primer Uribe Gastrofest, que aunaba el producto y la restauración través de talleres y venta da productos. Pero, sin duda, una de las actividades estrella es la del Octubre Gastronómico, el quinto este año, en el que hemos abordado temas gastronómicos con menús especiales elaborados por los restaurantes locales, así como temas más específicos con talleres vinculados a este evento. En general, este evento ha tenido muy buena acogida, si bien aún estamos realizando la valoración final.
¿Cómo ven el futuro del sector rural en la comarca?
-Personalmente creo que si ampliamos la mirada al ámbito rural, veo que somos una comarca privilegiada en comparación a otras de Bizkaia que se hallan alejadas de los núcleos de actividad económica, mientras nosotros estamos más cercanos a núcleos urbanos como el de Bilbao. De hecho, al situarnos próximos a la capital vizcaina la propia actividad turística de Bilbao nos influye positivamente. Por lo tanto, veo un futuro positivo, y desde un punto de vista estrictamente enfocado al sector primario, hemos visto que se están desarrollando nuevas iniciativas que nos están dando gran dinamismo a nuestro ámbito de trabajo.