BILBAO. Ibarrondo ha declarado hoy como testigo en la sexta jornada del juicio que acoge el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Bilbao sobre la quiebra de la sociedad constituida hace una década para promover la fallida planta, Karrantzako Minda, y las supuestas irregularidades en la gestión de unos 10 millones de euros de ayudas públicas destinadas al proyecto inconcluso, cuyas obras quedaron paradas en septiembre de 2010.
Su testimonio se ha producido después de que médicos forenses hayan examinado al testigo, que ha dicho padecer parkinson, para determinar su capacidad para declarar.
Tras constatar los especialistas que sufre sordera y dificultades en el habla, se ha decidido iniciar la declaración sin público en la sala de vistas para que pudiera hacerlo con tranquilidad.
Antes, la abogada del Estado Macarena Olona, quien el pasado viernes entregó en persona la citación judicial al testigo tras días sin poder encontrarle, había mostrado su extrañeza porque, según ha afirmado, cuando localizó a Ibarrondo su estado era "muy diferente" al que hoy presentaba.
Según ha dicho, le localizó en el monte Igueldo de Donostia, "después de conducir su vehículo" y en compañía de Felipe Mendibil, exasesor técnico de la quebrada Karrantzako Minda, quien dijo que los abogados "sabían" que había ido a buscar al testigo, según Olona.
La abogada del Estado ha pedido entonces que se investigue un presunto delito de obstrucción a la Justicia, a lo que la jueza de lo Mercantil Olga Ahedo ha replicado que tales manifestaciones eran más propias de una denuncia ante un Juzgado de Instrucción dada la posibilidad de tratarse de un delito.
Por su parte, el abogado que representa a Mendibil ha rechazado que haya habido "coacción" o "manipulación" alguna del declarante y ha dicho que su defendido ha pretendido colaborar posibilitando la declaración del testigo, a quien localizó buscando "en las páginas amarillas".
En una declaración en ocasiones confusa, en la que el testigo ha afirmado a veces no recordar detalles, encontrarse cansado o estar "totalmente en blanco", Ibarrondo ha declarado que para el desarrollo de proyecto de la planta que iba a tratar los excrementos del ganado en Karrantza "había un acuerdo a nivel político" para subvencionar, según el cual se recibía "no sé si eran 7, 14 o 17 o 21 millones. Ahí estaba el ser o no ser de la historia", ha dicho.
Ha indicado que el acuerdo político en relación a la concesión de subvenciones tenía "un impacto importantísimo -en el proyecto-. Era la puntilla", y ha señalado que ese acuerdo lo hizo el director de Innovación del departamento de Agricultura del Ejecutivo vasco dirigido por Juan José Ibarretxe (PNV) Martín Ascacibar, y "casi seguro el consejero" del momento.
Asimismo, ha señalado que en torno al proyecto se fue creando una serie de sociedades "atendiendo a necesidades operativas".
El testigo ha explicado que en su momento acudió al Gobierno vasco como representante de Ade Biotec para tratar "de vender" un modelo técnico de tratamiento de residuos y que para ello se reunió con Ascacibar.
Según ha afirmado, el modelo "gustó no sólo a Ascacibar, sino al propio consejero" de entonces, dado el problema medioambiental que tenía Karrantza con los excrementos del ganado.
Ha señalado que Ade Biotec "es el inventor de la jugada", en alusión a la solución técnica con el fin citado, y "le vende esto a Martín Ascacibar", a quien ha atribuido poder de decisión en el proyecto.
El testigo ha contado que en los últimos cinco años ha hablado con Ascacibar dos veces y que le ha llamado la atención que anteayer el exdirector del Gobierno vasco le llamase para interesarse por cómo estaba.
En su declaración Ibarrondo ha indicado que para una planta como la proyectada, un presupuesto de 20 millones de euros es "calderilla" y ha afirmado que el modelo tiene como mínimo una subvención del 30-40 % porque, si no, "no se hace la planta".
Ha admitido que inicialmente se contemplaba como parte del modelo de negocio, aunque "no al cien por cien", una segunda planta para la producción de fertilizantes (que luego desapareció el proyecto).
El testigo ha relatado que cuando se da un cambio en el Gobierno vasco -a partir de 2009 los socialistas acceden al Ejecutivo-, se genera "una situación nueva y lo que iba a ser, no fue. Es un tema político, sobre todo", ha sostenido.