El Puente de Bizkaia conmemora sus diez años de vida como Patrimonio de la Humanidad
OJALÁ no se cansen ustedes, nunca se cansen. Y cuando no estén ojalá que sean otros quienes mantengan vivo el fuego de su antorcha. Ustedes, sí. Los hombres y mujeres que se involucran, que piensan en mayúsculas, a lo grande, y rescatan del óxido y la herrumbre del pasado los grandes sueños. Hoy, cuando tanto se valora la precisión de lo pequeño, hoy más que nunca ha de apreciarse a los que sueñan a lo grande, a los pioneros. De muchos de ellos se habló ayer en los actos conmemorativos de los diez años de vida del Puente Bizkaia como Patrimonio de la Humanidad, distinción concedida por la Unesco, con la inauguración de la colección Fotomosaicos. Al frente de la celebración se situó la presidenta actual del Puente Bizkaia, Marta Uriarte, quien antes de dar la palabra al alcalde de Portugalete, Mikel Torres, y al alcalde de Getxo, Imanol Landa, evocó unos versos de Mario Benedetti, esos que dicen “Que casi todos somos albañiles de muros./Que sería mejor construir puentes./Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve./Que volver no implica retroceder./Que retroceder también puede ser avanzar”.
Emotivas palabras, sí. Como también embriagaron a los presentes las explicaciones de Rafael Sarria sobre aquellos duros días en los que “tres visionarios” decidieron rescatar el por aquel entonces -y aún hoy...- conocido como Puente Colgante del ayer para cruzarlo hasta el siglo XXI. Habló mucho y bien Rafael y de todas sus palabras han de rescatarse, ya digo, tres nombres: José Martín Uriarte, Javier Cardenal y José María Arriaga. Ellos también soñaron con que el hierro se hiciese oro...
la puerta y el símbolo A la hora de los discursos -emotivo el de Javier Goitia a la hora de recordar, no solo a los grandes, sino “lo malito que estaba el puente cuando subimos a verlo” y rememorar, entre otras, la figura de Dionisio Larena, uno de los cientos que allí trabajaron..., y didáctico el de Cristina Novoa, coordinadora de la exposición...- se usaron dos metáforas por encima de todas: el puente como símbolo de Bizkaia y como puerta de esta tierra para entrar a ella y salir al mundo.
Testigos de todo cuanto les cuento fueron el propio Javier Cardenal, Antonio Tena, Alberto Pradera, Teresa Querejazu, Alberto Goiri, Imanol Arteagoitia, Kirru Ossa, gerente de comunicación de Telefónica, quien advirtió que además de gente, mercancías y vehículos, la información, a bordo de la fibra óptica, también cruza a diario de una a otra orilla por el puente, Estibaliz Freije, Loli Termes, Guillermo Sandóniz, Alberto Mendieta, Venancio Echevarría, Gonzalo Garmendia; Iñigo y Juan Carlos Cardenal, Amaia Gómez, Carlos Basterretxea, en nombre de DEIA; Juan Carlos Martínez, Carolina Pérez Toledo, Marta Aburto, Joaquín Lavín, Javier Lániz, Alicia Martínez, Ezequiel Hurtado, María Hernández, José María Alonso, Carlos Agirre y más gente que se recreó en la imagen del primer transbordador de estructura metálica del mundo, el gran sueño hecho hierro por Alberto de Palacio y Ferdinan Amodin con Santos López de Letona como valedor.