Iurreta - Nacido en el caserío Uribe de Santa Maña de Iurreta hace 47 años, Jon Bikandi se ha ganado el prestigio en las plazas de las ferias más importantes de Euskadi. De hecho, su ganadería ha sido elegida la mejor de la comunidad vasca durante ocho años consecutivos. Algo tendrán que ver las campas de Iurreta y el aire puro del Oiz, se asienta sobre sus faldas, y del Anboto, mitológica cima visible desde el municipio. Feliz por trabajar y vivir de lo que más le gusta, Jon reside en el mismo baserri en el que nació, junto a su mujer, dos hijos y cerca de 150 cabezas de ganado.
¿Cómo definiría Iurreta?
-Un pueblo pequeño en el que todos los vecinos nos conocemos y el ambiente es muy familiar. Pienso que estamos hablando de un lugar muy bueno para vivir.
¿Qué es lo que más le gusta de su municipio?
-La cercanía con el resto de vecinos es algo que valoro en el día a día. La amplitud de terrenos verdes y zonas de caseríos también es otros de sus atractivos.
Algún pero?
-Sé que es complicado por su coste ,pero el soterramiento de la N-634 a su paso por Iurreta sería buenísimo para nosotros. También echo de menos un polideportivo y piscinas.
¿Cómo es el iurretarra?
-Los iurretarras son gente humilde, campechana y siempre dispuesta a ayudar.
Si mañana le digo que Iurreta vuelve a anexionarse a Durango...
-No. Yo soy iurretarra y punto.
Se le nota orgulloso.
-Hasta el punto de que sigo viviendo en el mismo caserío que nací. A cada feria que voy digo bien alto de dónde soy.
¿Cómo es la vida del ganadero?
-Soy feliz porque vivo de lo que me gusta. La vida del ganadero es sacrificada pero si te gusta disfrutas de tu trabajo. Para mí es más duro levantarte e ir a un taller para trabajar ocho horas delante de una máquina.
¿A qué hora suena su despertador?
-Casi todos los días a las 6.00 de la mañana. Primero hago algunas tareas y después me encargo de bajar a los críos a la escuela para volver y seguir con el trabajo.
¿Viven las vacas más felices aquí?
-Cuando me levanto y miro por la ventana veo toda la zona del Duranguesado, el Mugarra o el Anboto. No cabe duda de que para nosotros esto es una maravilla y para las vacas, pues no te lo puedo decir, pero me imagino que también (risas).
¿Cuál es el secreto para que durante ocho años consecutivos su ganadería fuera la mejor de Euskadi?
-Tener ilusión y querer a tu ganado. Siempre tienes que estar muy encima, conocer y mimar a tus animales.
¿A qué huele Iurreta?
-Antes había bastante fama de que olía a papelera pero desde hace cuatro o cinco años ya no huele.
Dicen que el olor a cuadra tampoco es bueno...
-La higiene del ganado es algo fundamental para nosotros por lo que nuestros animales y las cuadras están limpias. Aunque también es cierto que cuando el estercolero está lleno huele a lo que tiene que oler (risas).
¿Qué nos propondría para alegrarnos el paladar?
-Una buena chuleta de la zona.
Recomiende un plan perfecto de fin de semana en Iurreta.
-El viernes disfrutar del pintxo-pote y el ambiente que se respira en el casco urbano. El sábado por la mañana subir a Oiz y reponer fuerzas, comiendo unas rabas en Goiuria. Por la tarde, dar una vuelta por el centro y disfrutar con alguno de los actos culturales que suele organizar el Ayuntamiento.
¿Visita obligada para el turista?
-La plaza y el entorno de la iglesia y después subir a Goiuria a disfrutar de las vistas.
¿Qué conserva el Iurreta de hoy del que conoció en su infancia?
-Las seis cofradías y los entornos de las ermitas. Lo bonito también es que cada cofradía mantiene sus fiestas.
¿Han cambiado mucho las fiestas?
-Echo de menos actos como las competiciones de deporte rural entre las diferentes cofradías, las antiguas sokamuturrak...
¿Qué recuerda de las fiestas en sus tiempos mozos?
-Cuando venían las marchanteras tradicionales de la comarca con el carro lleno de chucherías era el no va más.
Ganadero de Iurreta